Siguenos en:
Viernes
 21 de Septiembre de 2018
OPINION
Tribuna
Intransigencia de una dictadura
Domingo,  30 de Julio, 2017

L a secuencia de los hechos que se viene dando en Venezuela, no significa otra cosa que mostrar a la opinión internacional que el régimen gobernante en este país sigue la línea del autoritarismo y recoge los saldos de dictaduras que se dieron en América para estar decididamente alineado junto al régimen castrista que por más de medio siglo somete al pueblo cubano bajo el dominio de partido único. El tema se torna inexcusable para tratarlo porque varios países americanos que tienen gobiernos democráticos y son miembros de la OEA, han exhortado al presidente Nicolás Maduro suspender el proceso de conformación de una Asamblea Constituyente porque con ella habría “desmantelamiento definitivo de la institucionalidad democrática” en ese país, una solicitud que seguramente no encontrará eco, cerrando toda posibilidad de apertura a la convivencia civilizada y sí, más bien, dar una nota perniciosa y discordante de empecinamiento en aferrarse al poder aun sacrificando la libertad del pueblo.

De acuerdo con los principios y postulados que las naciones americanas han proclamado en diferentes documentos de valor internacional – a los que nos hemos referido en oportunidades anteriores -  puede afirmarse que todas ellas han contraído no solo un compromiso de orden moral, sino también de orden jurídico para adoptar e instituir en sus países, sistemas de gobierno de corte democrático donde se vea la efectividad de los derechos fundamentales de la persona, en cuanto a su pleno ejercicio y al respeto que deben guardar los poderes públicos a tales prerrogativas, algo que lamentablemente no ocurre en Venezuela, de manera que apoyar este régimen bajo el hipócrita argumento de que es soberano para decidir su propio futuro, es comprometerse con una situación que contradice  esos postulados y, sobre todo, identificarse con un régimen de fuerza que viola los derechos humanos.

Así, el derecho a disentir es universal y permite el equilibrio de fuerzas e ideologías y hace más efectiva la libertad de la persona. Negar este derecho para caer en la intolerancia en pleno siglo XXI, es un descomunal retroceso para esa institucionalidad democrática que varios países le han reclamado al régimen autoritario de Venezuela, retroceso que lo ha llevado a cometer excesos y atropellos injustificables contra los derechos fundamentales, todo por mantener y prorrogar una dictadura que favorece a la persona y al partido en función de gobierno. La intervención de la OEA en estas circunstancias, para contribuir a una solución del conflicto que vive Venezuela, responde pues a la obligación que tiene el organismo continental de precautelar la democracia en la región y los derechos fundamentales de la persona, esfuerzo en el que nada tiene que ver imperialismo alguno, argumento que utiliza el populismo para encubrir o socapar situaciones de dictadura y autoritarismo.

Acerca del autor:
Rene-Baldivieso-
René Baldivieso
Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día