Siguenos en:
Martes
 25 de Septiembre de 2018
OPINION
Barlamentos
Cuestión de ideología: el 'Che' y Gary Prado
Viernes,  14 de Abril, 2017

El titular daba cuenta de que los delincuentes que asaltaron una remesa de Brinks resistían el cerco policial con francotiradores. Aun si usted no hizo el servicio militar y no conoce la selva, imagine que camina por una vereda tropical, (no la que compuso Gonzalo Curiel y popularizó Javier Solís): no escuchará el silbido de una bala que le hiera, llegada de la espesura. Eso vivieron los policías heridos, quizá emboscados por algún francotirador que cubría el escape de sus secuaces, en la cercanía de Santa Ana de Chiquitos. Me recordó al momento postrer del Sbtte. Rubén Amézaga en Ñancahuazú. Egresó de subteniente junto a camaradas de la Promoción Reconquista y dirigía una patrulla de nueve soldados y un guía civil que exploraba una zona donde había movimientos sospechosos.

Recordaba el General en retiro Gary Prado Salmón, que fuera mi teniente en Irpavi, que “al ingresar a una parte estrecha del río, donde un farallón de unos veinte metros cerraba la salida hacia el Este, desde la parte de bosque en la orilla oeste se desencadenó una sorpresiva serie de disparos que produjo varias bajas. El Sbtte. Amézaga cargó contra el monte disparando su arma y fue abatido al alcanzar la orilla.” Fue al medio siglo de la epopeya, el 23 de marzo de 2017, donde en una plaza de Santa Cruz de la Sierra, el pundonoroso General Prado festejó a los héroes de Ñancahuazú, quizá sin redoble de tambor ni corneta tocando a silencio, en una patria cuyo actual Gobierno rindió en mesa una guerra ganada en batalla. 

Tal vez poco importaría si algún contertulio de mesa inebriada de viernes de soltero, discutiera con otro sobre si el capitán Gary Prado asesinó al herido Che Guevara en la escuelita de La Higuera. Cuestión de ideología, quizá sostendría el ebrio fanático. –Tal vez, ¿pero de qué ideología puedes hablar de un Evo antes de asumir la Presidencia?, saldría al paso otro. –Ni te imaginas–, diría, –en esos tiempos socialistas de todo cuño metían la cuchara en la indoctrinación ideológica: europeos, cubanos, soviéticos. –Tal vez sí, retrucó el otro; la diferencia estaría en que el gringo Goni no entronó a “Teddy” Roosevelt en un cuadro en el Palacio Quemado; Evo Morales al Che Guevara, sí; –ningún “neoliberal” erigió una estatua a Gary Prado en La Higuera; Evo Morales al guerrillero, sí–, remató.

No fue solo eso. Los generalotes bolivianos adoptaron lemas castro-comunistas, tal vez por ser herederos gratuitos, y agradecidos, del degüelle de un par de promociones militares y prebendas que quizá recibieron, y reciben. Rindieron en mesa lo que se ganó en batalla. Ya entonces, la cepa de la infección era el Socialismo del Siglo XXI de Hugo Chávez, y los victoriosos de la campaña resultaron los hermanos Castro. Sí, los que libraron al 'Che' Guevara a su suerte y le abandonaron en Bolivia.

Cuestión de ideología, dirían. Es historia no escrita por los vencedores, sino por los derrotados. Estos últimos se apoyan en el ícono de remera en el mundo que es el Che, para torcer la verdad de los hechos al antojo de amigotes caribeños. El ejemplo más reciente es el sonsonete del asesinato del guerrillero. Pocos se acuerdan del verdugo inclemente de La Cabaña, fuerte español de La Habana convertido en lóbregas mazmorras, donde dicen que no pestañeaba asesinando, u ordenando ultimar. 

Existen varios recuentos de soldados bolivianos que le tomaron prisionero; de subordinación al mando al dar parte de sus cautivos al superior, el capitán Gary Prado; de la velada de comida, café y cigarrillos que el capitán Gary Prado le brindara al herido guerrillero; de las ráfagas de ametralladora con que al día siguiente le mató uno que obedecía órdenes superiores. El capitán Gary Prado estaba ausente, al haber partido a buscar más aventureros ocultos en los cerros vecinos.

Sin embargo, nada menos que el Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia pone en la picota a Gary Prado declarando que fue el autor. El populista de izquierda, Evo, se ha aficionado a una expresión de la tecnología del populista de derecha, Trump: los “tweets”, trinos de pajaritos que hoy ocupan espacios comunicacionales cortos de flojos prendidos a sus teléfonos inteligentes. En uno de ellos, Evo Morales acusó a Gary Prado de ser el asesino del Che, sin presunción de inocencia ni derecho a la defensa. ¿Es el mandamás sesuda voz de testigo presencial? No. ¿Repite sesgos de algún escribidor? Tal vez. ¿Tal afirmación fue cuestión de ideología? Sí. Me inclino por lo último. 

Sobre lo llovido, mojado, porque hoy mi admirado héroe en silla de ruedas inclusive es sindicado de “separatista”, miembro del grupo de Rószsa, otro posible trapo sucio de régimen que se aferra a un gajo autoritario, corrupto y prorroguista. Mi respeto, entonces, va al acosado Gen. (r) Gary Prado Salmón.  

Del 23 de marzo la mayoría recordará la batalla de Calama, en 1879, donde el héroe civil Eduardo Abaroa ofrendó su vida. También fue un 23 de marzo casi 90 años más tarde, cuando la guerrilla del Che Guevara armó la celada inicial que asesinó a un oficial y a 7 soldados. Mientras se les recuerde, no morirán ellos ni los otros héroes –oficiales y soldados bolivianos, vivos y muertos– de la victoriosa campaña de Ñancahuazú.

Acerca del autor:
Winston--Estremadoiro-
Winston Estremadoiro
Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día