Siguenos en:
Domingo
 23 de Febrero de 2020
OPINION
Tribuna
La mejor forma de comenzar el 2016
Sábado,  31  de Diciembre, 2016

Muchos dicen que, a medida que se crece, la percepción del tiempo cambia y todo se hace más acelerado. Debe ser verdad: todavía recuerdo como si fuese ayer el año anterior y lo rápido que se me hizo ver que ya era 31 de enero, en lo que me pareció un abrir y cerrar de ojos.

Hoy se va otro año, y la propuesta es recibir este que viene de forma diferente: al darse el anuncio de Año Nuevo, dondequiera que usted esté hágase la Señal de la Cruz, mientras dice “yo recibo este año en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, y si quiere, también encomendándose al santo que sea de su devoción. Está documentado que la mamá de Simón Bolívar iniciaba su día en nombre de la Santísima Trinidad, y ya sabemos todo lo que su hijo logró, así que, ¿por qué no animarnos nosotros a esta práctica?
El mundo está padeciendo lo que está padeciendo porque hemos dejado de lado a Dios. La Biblia siempre nos narra que, cuando el pueblo de Israel se alejaba de Dios, sobrevenían las desgracias como consecuencia de su alejamiento. Porque, en una sociedad donde se deja de lado a Dios, impera la injusticia. 

También es momento de reflexionar: ¿qué estoy haciendo con mi tiempo, recurso natural no renovable? ¿Cómo está mi relación con mi familia? ¿En qué cosas estoy basando mis esperanzas? ¿Cuáles son mis prioridades? Si muriese hoy: ¿qué habría dejado de hacer? ¿A quién le guardo rencor y por qué? ¿Cuál es mi vicio/adicción actual? ¿Qué me impide dejarlo?  

En el ámbito social: ¿qué aporte estoy haciendo para que la sociedad sea mejor? ¿Estoy siendo fiel a la vocación que Dios me dio? ¿Cuál es el propósito de mi vida? ¿Me preocupo por saber cuál es la voluntad de Dios en mi vida? ¿Le pido docilidad para aceptar su voluntad? ¿Cómo trato a Dios? ¿Me alejo de Él lo más posible y luego recurro a Él para pedirle cosas? ¿Lo trato como una especie de genio que me da cosas cuando se las pido? ¿Es para mí una fuerza impersonal de prosperidad que me da cosas materiales por invocarle? 

¿Estoy yendo a misa? ¿Cuando voy voy puntual? ¿He ido cuando mucho una o dos veces? ¿Qué opino de lo que la Iglesia enseña? ¿Me parece atrasado, que debería cambiar? ¿Por qué? ¿Le he preguntado a algún sacerdote mis dudas de fe o solo me he conformado con criticar desde afuera y no he escuchado por qué la Iglesia sostiene lo que sostiene? 

Estas preguntas pueden ayudar a pensar mejor nuestros propósitos de Año Nuevo, ya que, en la medida que nos preocupemos por saber cuál es la voluntad de Dios en nuestras vidas, seremos más felices, y nuestra vida se hará un camino hacia la felicidad eterna. Feliz año 2017 a todos y que Dios bendiga a Bolivia y al mundo entero.