Siguenos en:
Miércoles
 18 de Septiembre de 2019
Policial
El exempleado del Poder Judicial guarda detención preventiva en Palmasola
¿En qué invirtió el resto del dinero el exfuncionario?
Proceso. El Ministerio Público lo sindica de desviar más de medio millón de bolivianos de los litigantes que acudían a su caja a hacer depósitos por procesos en materia civil y comercial. Creen que hay más implicados.
Miércoles,  27 de Marzo, 2019
¿En-que-invirtio-el-resto-del-dinero-el-exfuncionario?

El 23 de agosto de 2017, Álvaro C.Ch. sorprendió ingresando como funcionario al Poder Judicial en las oficinas de plataforma y recaudaciones de la planta baja en el Palacio de Justicia. 

Su ingreso fue una gran incógnita para sus colegas, quienes se preguntaron quién lo apadrinó y le colaboró para trabajar, como suele suceder en otros cargos. 

En los primeros meses como cajero, Álvaro demostró eficiencia puntualidad y responsabilidad en el diario accionar con los litigantes que acuden a diario para hacer trámites judiciales. 

Historia. Los últimos meses se mostró un poco extraño y huraño con sus colegas y se limitaba a presentar sus informes cada cierre de caja y su jornada laboral, comentó una fuente cercana. El mes de diciembre, Álvaro sorprendió a propios y extraños conduciendo un auto Suzuki Baleno cero kilómetro placa 4832-DFN sacado de la tienda y al contado. 

Hasta ese momento todos imaginaban que era fruto de su esfuerzo y trabajo. Semanas después amobló su habitación con un televisor plasma de 42 pulgadas y un poderoso equipo de música que lució en reuniones de sus amigos más cercanos. Los primeros días de marzo, Álvaro cometió un error garrafal que dejó al desnudo el desvío de dinero que a diario dejaban los litigantes en la caja 11 del Palacio de Justicia por demandas en lo civil y comercial. Según la fiscal que encara las investigaciones, Karla Barrón, el detenido empezó a desviar dinero durante un arqueo de caja donde le sobraron 200 bolivianos y presentó su informe que no fue observado por sus superiores. Este fue el hilo para que el exfuncionario engendre una ambición por desviar los depósitos que entraban a diario por su ventanilla y que luego hacía parecer como anuladas.

Un depósito por un proceso comercial dejó al desnudo la malversación de fondos después que un litigante, luego que efectuar su depósito en la ventanilla del aludido, horas después intentó recobrar el dinero depositado con el superior responsable de la administración de los cajeros del Poder Judicial, pero grande fue su sorpresa que le indicaron que no había hecho ningún depósito, pese a que este mostró su descargo.

La puesta en duda del dinero entregado en ventanilla ameritó la convocatorio de Álvaro, quien al verse sorprendido y acorralado sacó dinero de su bolsillo y devolvió el monto total al litigante, comentó la fiscal Barrón. A partir de ese momento, el exempleado judicial fue separado de su cargo y sometido a una auditoría, pero continuó trabajando en la misma unidad. Los arqueos de caja a que fue sometido por la Oficina Departamental Administrativa y financiera Santa Cruz del Órgano Judicial detectó irregularidades en el manejo de la caja donde era encargado de recibir demandas y realizar el cálculo de la cuantía del 4 x 1.000 y omitir comprobantes de caja a sus usuarios. Los administrativos se sorprendieron cuando el desfalco arrojó una cifra de casi medio millón de bolivianos (454 mil bolivianos) El Ministerio Público enterado de la cuantiosa cifra desfalcada de inmediato tramita una orden de aprehensión contra el entonces funcionario que continuaba trabajando en el Poder Judicial.

La fiscal Karla Barrón explicó que al momento de leerle sus derechos y garantías constitucionales se le incautó el celular. Allí se encontraron mensajes de texto de él con un familiar a quien le solicitaba que de una vez compre sus pasajes en una agencia de viajes para que abandone el país rumbo al Brasil. “Si ese día no se actuaba y se esperaba hasta el siguiente día, él podría haberse fugado sin que nadie supiese”, resaltó la fiscal anticorrupción. AÁvaro en su declaración se acogió al derecho de guardar silencio, lo que viabilizó su aprehensión, su puesta ante un juez cautelar y su detención preventiva en el penal de Palmasola por los delitos de peculado, manipulación informática, incumplimiento de deberes y enriquecimiento ilícito.

Con la interrogante que hizo con el dinero desviado, se tramitó una orden de allanamiento en su domicilio ubicado en la calle Facundo Flores Nro 106, del 2do anillo y avenida Landívar, donde se pudo secuestrar el televisor plasma de 42 pulgadas hallado en su domicilio. Barrón afirmó que el investigado no ostentaba lujos y vivía en casa de sus abuelos por parte de su padre y una tía que al ver a los policías entrar al inmueble echaron a llorar cuando se les explicó el motivo del allanamiento. A la fecha, el Ministerio Público trata de atar cabos de lo que pudo haber hecho con el dinero el implicado, toda vez que cuantificando lo hallado en su poder asciende a 19 mil dólares partiendo que su vehículo tuvo un costo en Imcruz de 17 mil dólares. La otra gran interrogante que se plantean en la investigación, es cómo los responsables de esa unidad administrativa no se percataron del dinero desviado toda que vez que los arqueos se realizan a diario con informes y por las noches el dinero recaudado es entregado a la empresa Brinks para su depósito en el banco. El desfalco de medio millón de bolivianos corresponde a los meses de enero y febrero por lo que no se descarta que esta cifra aumente ni que tampoco hayan más implicados, aunque Álvaro en su primer contacto con la Policía admitió que sustrajo cierta cantidad de dinero, pero negó haber retirado los más de medio millón que arrojó la auditoría de dos meses. “Culminada la primera etapa investigativa solicitaremos unas pericias informáticas e informes de contabilidad para establecer si el daño es mayor de lo indicado”, dijo Barrón a este medio. Este diario trató de conocer la versión del abuelo de Álvaro, a quien encontramos podando su jardín, pero por su avanzada edad tiene problemas auditivos y cuando intentamos interrogarlo apareció su esposa, quien al consultarle cómo considera a su nieto no dudó en responder inocente, pero cuando nos identificamos como periodista dijo que no daría ninguna declaración y metió de la mano a su pareja hasta su domicilio. Algunos vecinos que conocen a la familia del imputado dijeron de manera anónima que Álvaro es un joven reservado y educado y jamás conocieron que meta en líos a su familia. “Nos enteramos por los medios lo que pasó con él y nos cuesta creer que pudo haber sacado tanto dinero porque ni su casa hizo arreglar”, expresó una mujer.

Según el Ministerio Público, en la revisión de la documentación se logró verificar que el cajero detenido emitía comprobante de caja y luego realizaba la anulación, es decir que el dinero cobrado por el ingreso de la demanda (4x1.000) nunca ingresaba como recaudación a favor del Órgano Judicial.

El modus operandi del exfuncionario era que al finalizar la jornada, este procedía a eliminar uno a uno todos los comprobantes de caja registrados y solo quedaba los dos bolivianos del valorado emitido.

1 Año
y siete meses trabajó el funcionario del Poder Judicial.

17 Mil dólares
gastó el detenido en comprarse un Suzuki Baleno 2018.

Lo que dice la ley

Enriquecimiento Ilícito.  Artículo 24 de la Ley 104. El servidor público que hubiera incrementado desproporcionadamente su patrimonio respecto de sus ingresos legítimos y que no pueda ser justificado, será sancionado con privación de libertad de 5 a 10 años y su inhabilitación para el ejercicio público y el decomiso de los bienes obtenidos ilegalmente.

Manipulación informática. Artículo 363 bis. El que con intención de obtener un beneficio indebido para sí o un tercero manipule un procesamiento o transferencia de datos informáticos que conduzca a un resultado incorrecto y evite un proceso tal cuyo resultado habría sido correcto ocasionando de esta manera una transferencia patrimonial en perjuicio de terceros será sancionado de 1 a 3 años.

Incumplimiento de deberes. La servidora o el servidor público que ilegalmente omitiere, rehusare hacer o retardare un acto propio de sus funciones, será sancionado con privación de libertad de uno a cuatro años. La pena será agravada en un tercio, cuando el delito ocasione daño económico al Estado .

Peculado. La servidora o el servidor público que aprovechando del cargo que desempeña se apropiare de dinero, valores o bienes de cuya administración, cobro o custodia se hallare encargado, será sancionado con privación de libertad de cinco (5) a diez (10) años y multa de doscientos (200) a quinientos (500) días.

La sanción será agravada en un tercio si la apropiación fuera sobre bienes de Patrimonio Cultural Boliviano de cuya administración, cobro o custodia se hallare encargado.

Acerca del autor:
Redaccion--El-Dia-
Redacción El Día
Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día