Siguenos en:
Viernes
 20 de Septiembre de 2019
Política
Según políticos y expertos en el tema
La reelección pone al MAS en encrucijada con miras al 2019
Insistir en repostular al presidente puede causar una derrota igual o mayor a la del 21 de febrero. Acudir con otro candidato puede desintegrar al oficialismo.
Lunes,  24 de Octubre, 2016
La-reeleccion--pone-al-MAS-en-encrucijada-con-miras-al-2019-
Ref. Fotografia: El fenómeno Evo Morales parece haber llegado a su cúspide con las últimas elecciones de octubre 2014. Desde entonces hay una caída en su imagen.

Con Evo Morales o sin él. Ese es el dilema existente que afronta el gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) de cara a las elecciones generales del 2019. Ambas opciones tienen sus contras, señalan los analistas lo que vislumbra un camino complicado para el oficialismo tras una década en el poder. 

Según expertos, si el MAS insiste en la reelección de Evo Morales, podría exponerse a una derrota aún peor que la sufrida el 21 de febrero; pero si opta por lanzar otro candidato en reemplazo de su líder, el “instrumento político” corre el riesgo de desintegrarse por completo. El hecho estriba en que al no ser candidato Morales, las cada vez más crecientes pugnas internas podrían polarizar la estructura del MAS. 

"Después del resultado contundente del 21 de febrero, forzar otra consulta podría resultar siendo muy desafortunada para el MAS, dado que la población es muy posible sostenga una posición aún más tendiente al rechazo", señala María Teresa Zegada, analista política. 

Por su parte, Róger Cortez expresó que la insistencia masista hacia la reelección de Evo Morales, es una “debilidad extraordinaria”, incluso señaló que podría socavar las estructuras del MAS hasta antes que llegue el 2019. 

"Un movimiento tan grande que solo apuesta a una figura (Evo Morales), tiene más posibilidades,  en el curso del tiempo y a mediano plazo, de autoagotarse y fagocitarse; en lugar de generar una proyección a futuro de darle mayor fortaleza", argumentó. 

Falta de solidez política. Los expertos en ciencia política, a los que contactó El Día, Carlos Toranzo de Bolivia y Maristella Svampa de Argentina, coinciden en citar que el gran problema que deja en la incertidumbre al régimen es el no haber logrado consolidar un “partido político”, con un tejido social armónico e ideológicamente fuerte y sostenible por largo tiempo. 

Esta situación, dice Toranzo, con el paso del tiempo muestra al MAS, como una federación de muchos movimientos sociales corporativos y autoritarios, que en el fondo solo han edificado un caudillo, como es habitual en la historia latinoamericana. "Que yo sepa no hay régimen corporativo que no sea autoritario.  En ese contexto, los movimientos sociales no aman al MAS, no tienen una adscripción ideológica, sino una de tipo clientelar", señaló.

El experto remarcó que si Evo intenta reelegirse va a ser un “problema monumental”, pero si imponen otro candidato, el panorama será aún mayor, dado que los conflictos internos de sus grupos corporativos terminarán dividiendo sus estructuras hoy todavía denominada como “instrumento político”. "Por donde quieran la situación no es fácil, y los puñales están totalmente afilados dentro del MAS. No se debe a la oposición; se debe a los conflictos internos, a las luchas intestinas en un ámbito donde van a seguir envileciendo a los sectores sociales cada vez más", argumentó Toranzo. 

Svampa señala que Evo Morales, en todo este tiempo se ha constituido al igual que otros gobernantes de la historia latinoamericana, en una ilustración de la concentración del poder bajo la imagen de su liderazgo. Ante esa realidad, argumenta la experta, el 21 de febrero, la sociedad boliviana le puso límites a la permanencia en el poder a Evo Morales. Por esta situación calificó de un paso muy riesgoso forzar otra reelección tanto para la democracia y la existencia de su mismo partido. "El Gobierno no debe caer en esa trampa infantil de forzar el caudillismo y la actitud hiperpresidencialista. Mucho más cuando en este país hay una energía social fabulosa", fundamentó.

Al interior del masismo. En la semana que pasó, el presidente Evo Morales convocó al XI Congreso Nacional del MAS, a realizarse en la ciudad de Montero, en ella  analizará, según los dirigentes de distintas organizaciones sociales, el tratamiento de al menos 100 resoluciones de organizaciones sociales que piden la repostulación de Evo Morales. “Seguro vamos a remitir todas las resoluciones de las organizaciones sociales, debemos tener mínimamente como unas 100 resoluciones sobre la repostulación de nuestro presidente", enfatizaron a su turno la senadora Nélida Sifuentes y la dirigente Leonilda Zurita.

Al respecto, Zegada expresó que 100 pronunciamientos a favor de Evo Morales, no pueden ser comparados con los 2.6 millones de votos que expresaron su rechazo a una posible repostulación el 2019. "No se pueden poner esos pronunciamientos en paralelo al voto de más de dos millones de personas que votaron por el NO. Si bien hay esas intenciones, nada es convincente para la población si acaso fuerzan una consulta nueva", manifestó. Para el diputado del MAS, Juan Cala, dichas resoluciones son expresiones genuinas de diversos ampliados sectoriales  orgánicos que hacen al MAS. "En cada reunión de organizaciones campesinas, de mujeres, de sindicatos o grupos gremiales, se han resuelto esa inquietud de que sin Evo Morales, este proceso no podrá continuar y menos garantizar la agenda 2025", precisó.

Un triángulo inquebrantable. En la definición de Hugo Moldiz, asesor y exministro de Gobierno, rechazó la apreciación de los analistas en el tema, al señalar que el MAS solo estaría apostando a una figura cuando ella está sustentada en un “triángulo perfecto”, consistente en: líder histórico, fuerza organizada del pueblo y un proyecto alternativo.

"Un líder histórico no nace cada año. Una encuesta lo ha señalado hace un mes de que Evo Morales fue el mejor presidente que ha tenido la historia de Bolivia y en segundo lugar está Víctor Paz Estenssoro. Y yo coincido. El siglo XX no se explica sin la figura de Paz Estenssoro", puntualizó.

Además, Moldiz descartó que el MAS esté corriendo el riesgo si acaso “mañana” se decide la repostulación “de Evo”. "Es que su liderazgo es insustituible independientemente de la posición que tenga", argumentó.
Por su parte, René Martínez, alto dirigente del MAS, admitió que la presencia de Evo Morales es histórico en el escenario político nacional en los últimos 30 años de democracia. "El MAS ha tenido la capacidad de superar incluso conflictos de intereses incluso al interior de ella", admitió. 

En ese contexto, Martínez señaló que lo sucedido el 21 de febrero se ha cumplido un momento ligado a una estrategia de conspiración que derivó en un resultado, pero nuevamente abre la decisión a un colectivo nacional expresado en el “soberano”: el pueblo. "El 21 fue un momento histórico, decisional, pero eso ya pasó. Por lo tanto la decisión no es tuya ni mía. Es del soberano. No hay por qué temerle al soberano si ese es el sujeto que va a determinar no solamente haya una voluntad de reelección del oficialismo, sino en la lógica de respetar los juegos de la democracia", finalizó.

La contradicción discursiva y la pugna interna denotan riesgo

Contexto. El MAS subió al poder como una esperanza de cambio a cientos de años de postergación de grandes conglomerados sociales e indígenas,  apropiándose de un relato histórico nuevo  para el país; pero al cabo de los años esa figura fue convirtiéndose en solo discursivo y nada de realidad.

Según la politóloga y hoy diputada por Unidad Demócrata, Jimena Costas, en términos prácticos y reales solo hubo una rotación de elites de una tradicional a otra, como argumenta el cientista social Carlos Toranzo, a una burguesía chola. En ese contexto se dio una ruptura entre lo discursivo y la realidad práctica. "Hablan en nombre del pueblo, la defensa de la madre tierra y el respeto a los pueblos indígenas, pero en los hecho se actúa en contra de todos esos postulados", argumentó Costas.

Problemática. A lo largo de todos estos años, dicen los expertos, el MAS con todo el apoyo popular que tuvo y la gran bonanza económica con el que contó, fortaleció un estado hipercentralista y caudillista, lo que opacó la construcción, primero de un partido político y el perfil de nuevos liderazgos, a tal extremo de depender solo de una persona, como los clásicos populistas latinoamericanos.

Punto de vista

'El MAS afronta un dilema entre el líder o caudillo'

Iván Arias
Analista económico

“El partido de gobierno, si bien no ha logrado consolidarse en estos años, como tal; pero el gran dilema que afronta en este momento es construir líderes o apostar solo a un caudillo.

Entre el ser líder y el caudillo existen diferencias notables. Los grandes sabios de la política, como Mandela, normalmente imancipan una profunda democracia al citar que ha cumplido su misión y ahora toca la retirada para dar paso a nuevos liderazgos y a las nuevas generaciones. 

Se supone que lo que uno construye es para que otros sigan adelante. Pero el gran problema del MAS, como es de muchos otros partidos políticos del país, es creerse que sin uno las cosas no van a funcionar. 
En el caso de Evo Morales, el problema es ese en este momento cuando él actúa bajo la lógica que 'sin él o ellos (el MAS) Bolivia no va a avanzar". 

Por eso en Bolivia no tenemos líderes, somos incapaces de formar nuevas generaciones, por lo que se constituye en la tragedia de este país, inherente a todos los partidos políticos. Solo tenemos gente que se arroga la potestad de ellos los únicos, lo cual evita ubicarse en el tiempo.

En ese contexto hoy el MAS se encuentra cada vez más en caída y aferrado a un caudillo, evitando la construcción del partido, del liderazgo, de la institucionalidad democrática. 

En todos estos años el MAS se subió a una ola, en su momento efervescente, de gran expectativa y esperanza nacional. Pero al cabo del tiempo, la arrogancia política y el paternalismo caudillista ha hecho presa de toda una construcción política, lejos de la autocrítica y la democracia interna. Ahora forzar una reelección, solo constituye una actitud autoritaria, que con miras al 2019 se pone en una dura prueba o replantear una postura democrática o insistir a cualquier costa, la permanencia en el poder”.

'Siguen insistiendo en colocar a Evo Morales como candidato. Con esa actitud se está cometiendo una ilegalidad. El resultado del 21 de febrero le dijo No. Entonces debe ir buscando estos tres años otras figuras al interior del MAS'.

Carlos Cordero Carrafa
Analista Político

Acerca del autor:
Ismael--Luna-Acevedo
Ismael Luna Acevedo
Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día