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 18 de Octubre de 2019
Nacional
Hallan restos del avi?n desaparecido
Autoridades brasile?as confirmaron que el avi?n se estrell? en el Atl?ntico, a unos 1.200 kil?metros de Brasil. Los restos de la aeronave quedaron esparcidos en una franja de cinco kil?metros.
Miércoles,  3 de Junio, 2009
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El ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, confirmó ayer que el avión de Air France que hacía el vuelo AF447 con 228 personas a bordo “cayó en la zona brasileña” en el Atlántico, con base en los restos divisados por los aviones de la Fuerza Aérea.
Los restos se encontraron en una faja de 5 kilómetros a 1.200 kilómetros al noreste de la costa brasileña, sin indicación alguna que apunte a que hubo sobrevivientes, indicó el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim.
El ministro hizo las declaraciones en una rueda de prensa en Río de Janeiro después de visitar en un hotel a los familiares de los 58 brasileños que viajaban en la aeronave, un Airbus A330-200 que había despegado de Río de Janeiro el domingo por la noche con destino a París.
Jobim señaló que el avión de rastreo R-99 identificó materiales metálicos y no metálicos en el océano Atlántico en un vuelo efectuado ayer.
Posteriormente, un avión Hércules KC-130 avistó en el mar restos incluyendo un asiento, y después, en torno a las 13.00 hora local (16.00 GMT), registró “un conjunto de restos” que serían del avión esparcidos en “una franja” de cinco kilómetros o tres millas náuticas de longitud, según el ministro.
“Sumando los materiales divisados por el R-99, el asiento y los cinco kilómetros de restos, se confirma que esto es del Airbus”, aseguró Jobim.
Según la Fuerza Aérea Brasileña, pilotos de dos aviones Hércules C-130 avistaron en la mañana de ayer una poltrona de avión, pedazos blancos, una boya naranja y un tambor, además de manchas de aceite y de queroseno, en dos locales distantes entre si unos 60 kilómetros.
No obstante, el ministro dijo que “no se puede saber” si el avión explotó o no en vuelo, teniendo en cuenta los pedazos que han sido avistados y que se espera que puedan recoger los tripulantes de barcos de la Marina que deben empezar a llegar mañana a la zona.
Los restos fueron encontrados cerca del archipiélago brasileño de San Pedro y San Pablo, unas rocas deshabitadas a unas 380 millas náuticas de Fernando de Noronha y a 700 millas de la ciudad de Recife.
Sobre las causas de la desaparición, aunque el Ejecutivo francés de Transportes, Dominique Bussereau, no ha querido excluir en principio ninguna hipótesis, el ministro de Defensa reiteró que no hay “ningún elemento que permita corroborar” que se trató de un acto terrorista.
En la misma línea, Bussereau comentó que, aunque por el momento no hay certezas, “parece más una pérdida de control del aparato”, al tiempo que tachó de incompleta la tesis avanzada por Air France, en alusión al posible impacto de un rayo sobre la aeronave.
“Un simple rayo no puede explicar la pérdida de un avión”, argumentó antes de añadir que, en caso de que el avión se hubiera visto afectado por una tormenta en el Atlántico, tendría que haberse dado “un conjunto de circunstancias” para que se estrellara / RÍO DE JANEIRO, EFE

Se hundió a 4.700 metros de profundidad

Las cajas negras del Airbus A330 de Air France están hechas para resistir a la presión marina hasta 6.000 metros y emitir señales durante un mes, pero ninguna ha sido recuperada hasta ahora desde esas profundidades, según la Oficina de Investigación y Análisis (BEA).
“Téóricamente, los registradores de vuelo son concebidos para resistir y ser localizados gracias a sus balizas hasta una profundidad de 6.000 metros”, indicó a la AFP Martine Del Bono, portavoz del BEA, organismo francés encargado de investigaciones oficiales de accidentes aéreos.
“Pero nunca se ha encontrado una caja negra a tal profundidad. Es poco probable”, agregó.
La profundidad máxima del océano Atlántico donde cayó el avión que iba de Río a París, es de unos 4.700 metros, dijo Pierre-Yves Dupuy, del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Marina (SHOM) en Brest (oeste de Francia).
“Las balizas emiten una señal, pero el sonido se propaga en el agua en función de numerosas variables: además de la profundidad, está la salinidad y las corrientes”, agregó Dupuy.
“Si se capta la señal de una baliza, hay que tener en cuenta todo eso antes de enviar submarinos”, añadió.