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A 35 años, vecinos del plan rememoran su creación
Plan 3.000, primeros vivientes resistieron la falta de agua y la lejanía
Ciudadela. Los vecinos del Distrito 8 cuentan cómo sortearon una serie de dificultades cuando comenzaron a poblar esa populosa zona.
Domingo,  11 de Marzo, 2018
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Ref. Fotografia: Rotonda. La Rotonda del Plan Tres Mil, es un símbolo para los vecinos de esa zona, en estos últimos meses se han hecho muchos trabajos para mejorarla.

Después de perderlo casi todo en el turbión del 83, Percy Vaca llegó junto a sus dos hijos y su esposa Rosa Pereyra a lo que después sería la ciudadela Andrés Ibáñez, una de las más grandes de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Vaca comenta, al igual que otros vecinos antiguos de esa populosa zona, que una de las mayores dificultades con la que se encontraron al llegar al Plan Tres Mil fue la falta de agua, además de lo distante que les quedaba el centro de la ciudad; sin embargo, con el crecimiento demográfico llegaron los servicios básicos y esto rebasó cualquier intento de planificación.

Hay historia. Hace dos años, el escritor y vecino del Plan Tres Mil, Rómulo Vaca Áñez, plasmó en un libro la historia de la ciudadela Andrés Ibáñez, en el que detalla la situación en la que se encontraba ese espacio territorial antes de la llegada de los damnificados, asimismo narra el esfuerzo que tuvieron que hacer los primeros pobladores para vencer una serie de dificultades, posteriormente destaca la organización institucional y los avances que se lograron a partir de la participación de los vecinos en la proyección de esa ciudadela.

Vaca comenta que antes de la llegada de los damnificados, en lo que hoy es el Plan Tres Mil, ya existían tres comunidades: Cañada Pailita, Cupesí Terrado y Los Espinales, donde pequeños grupos de familias vivían, además, en esa zona habían proyectos productivos y agropecuarios. 

“De aquí se llevaban productos en carretón hacia la ciudad, llevaban caña, papaya, guineo, plátanos y otros”, rememora.

También señala que había otros barrios que ya estaban siendo habitados y loteamientos. “Antes de la riada los loteadores estaban ‘haciendo su agosto’ de ahí nace el barrio 27 de Mayo en la zona de la avenida Transcontinental y también el barrio Simón Bolívar, ese barrio fue creado antes de que lleguen los damnificados”, agrega Vaca.

Otra persona que recuerda cómo era ciudadela Andrés Ibáñez antes de la explosión demográfica, es Aroldo Peinado, presidente del Subcomité Cívico del Plan Tres Mil.  

“Aquí antes habían villorrios antiguos, pequeñas poblaciones, también eran criaderos de ganado, otros sembradíos de caña, yuca, habían árboles frutales, en algunas zonas eran pampas y pastizales”, apunta Peinado.

Con la llegada de los damnificados por el turbión del río Piraí, se conforman los primeros barrios. “Uno de los primeros barrios en crearse con los afectados fue el 18 de Marzo, luego Toro Toro, Nuevo Mundo, 12 de Diciembre, San Juan y Villa Bolivia”, comenta Rómulo Vaca.

Necesidades. “Cuando vine a conocer la zona dije: ni muerto me voy a vivir allá, pero aquí estamos, casi 30 años después, viendo los cambios, aportando para que mejore la calidad de vida de nuestros vecinos”, dice Aroldo Peinado.

“Este barrio (2 de Abril) fue urbanizado por unas cincuenta familias, en ese momento no había agua potable, luz, tampoco transporte. Las casas eran de calaminas y tabique, lo que más sufríamos era la falta de agua, recuerdo que dos de los hijos de mi tío murieron por infección, porque el agua no era potable”, recuerda el presidente del Subcomité Cívico.

“Progresivamente se fueron conformando las juntas vecinales, se movilizaron los dirigentes y se empezaron a hacer los primeros pozos, posteriormente se fundaron las cooperativas y con la llegada del agua potable se estabilizaron los asentamientos. Luego vino la luz, ya que antes se utilizaba mecheros o lámparas a gas”, añade Peinado.

En el caso de los loteamientos, Peinado también indica que después de la instalación de los servicios básicos, aparecieron algunos dueños de los terrenos, por lo que se iniciaría una larga y tediosa lucha por los títulos de propiedad, algo que hasta ahora sigue siendo un problema en la zona.

“Con la migración y los nuevos asentamientos, el crecimiento desordenado se impuso a cualquier intento de planificación y hoy, uno de los problemas que todavía hay en el Plan Tres Mil, es la titulación de las tierras, hay muchas personas que viven más de treinta años en sus viviendas y no tienen papeles de esas propiedades”, señala Rómulo Vaca.

Cambios en el ecosistema. Donde hoy se levanta el colegio 2 de Abril, antes era un curichi, al igual que otras zonas del Plan Tres Mil que fueron urbanizadas, recuerda Peinado. “Estas zonas eran pastizales, barbechos, curichis, habían algunos árboles nativos. También habían brazos de agua; Cañada Pailita, Cañada El Carmen, Cañada Tres Lagunas”, dice Peinado.

También nombra algunas especies que difícilmente se puedan ver hoy en esos lugares, tales como las gallaretas, angilas, tapitís, urinas y jochis pintao, entre otros.

Percy Vaca recuerda cómo era el terreno en el que llegaron a habitarlo. “Habían curichis y alrededor algunos animales que ahora ya no los vemos, la fauna poco a poco fue desapareciendo, migraron, se alejaron cuando el hombre empezó a poblar esta zona. Si bien había algunos riachuelos, de lo que más sufríamos nosotros era por la falta de agua potable, además que aquí (Plan Tres Mil) en ese entonces no había nada para comprar, teníamos que ir sí o sí a la ciudad y en un largo recorrido”, apunta el vecino.

La institucionalidad y el proyecto de municipalización. Con la creación de más barrios y el crecimiento de la población, el Plan tuvo como desafío organizarse para poder lograr mejores condiciones de vida.

Rómulo Vaca indica que los primeros años había cierto recelo entre dirigentes e incluso una división, por lo que no se podía proyectar a la ciudadela bajo una sola visión; sin embargo, en 1985 se realiza un ampliado con los dirigentes de la zona central, sur y norte, que deja como resultado la unificación de la dirigencia, en ese trabajo Vaca destaca el aporte del difunto dirigente cívico del Plan Tres Mil, don Noel Chacón. 

“Las juntas vecinales se conforman, las instituciones se visibilizan, los barrios cada vez demandan más soluciones a sus necesidades; estábamos en un momento en el que teníamos trabajar para proyectar el futuro del Plan Tres Mil”, señala Peinado.

Posterior al fortalecimiento institucional nacen nuevas aspiraciones en esa joven ciudadela: El proyecto de municipalización, quinta sección. 

“La municipalización era un propuesta buena, aplicarla en su momento hubiera sido lo mejor, porque un municipio autónomo se rige bajo sus propios principios y tiene más claro qué necesidades debe atender, sin embargo, con la implementación de los distritos municipales se cortó de raíz esa propuesta y hoy es muy complicado tratar de impulsar un proyecto similar”, sostiene Vaca.

Para el politólogo y ex subalcalde del Distrito 8, Marcio Aranda, el Plan Tres Mil había ganado una fuerza social interesante, incluso se había convertido en un referente internacional de lucha; sin embargo, ante la falta de un liderazgo que pueda marcar una senda, ese movimiento se fue disipando y al final quedó postergada cualquier aspiración.

Entre tanto, el actual subalcalde, Jesús Álvarez, recuerda que la municipalización fue un deseo de muchos vivientes del Plan Tres Mil, incluso se había realizado un cabildo donde se proyectó un municipio independiente. “Nosotros ya fuimos un municipio, estábamos con Paurito, sin embargo no se pudo subsistir y pasamos a ser un distrito de Santa Cruz de la Sierra”, dijo Álvarez.

“Para subsistir como municipio independiente tenemos que generar nuestros propios recursos, pero ahora mismo no tenemos una gran recaudación, llegamos a los dos millones de bolivianos y el municipio cruceño invierte en esta zona como 900 millones de bolivianos en obras”, apuntó Álvarez.

Además indicó que aún existe pobreza en esa zona y hay que trabajar mucho para mejorar la calidad de vida. “Si bien el Plan Tres Mil es grande, tenemos 370 mil habitantes, cada años crecemos un 11,5 por ciento, con gente que llega de todos lados, aún falta mucho por hacer, en estas tres gestiones municipales se incrementaron las obras, pero todavía no es suficiente”.

“Actualmente el Plan Tres Mil tiene 150 barrios en 38 UV, las cuales se extienden sobre 2.460 hectáreas, es grande, pero ahí, en esa grandeza convergen una serie de situaciones que debemos atender, por ejemplo, el tema de la titulación de tierras, es una realidad que continúa afectándonos como ciudadela”, agregó el subalcalde.

Este mes el Plan 3.000 cumple 35 años de lucha incansable por alcanzar el bienestar y una mejor calidad de vida.  

"Los primeros años nuestras mayores dificultades era por el tema del agua, la luz y la distancia que había hasta la ciudad. Era difícil vivir acá"

Percy Vaca
Vecino Fundador del Plan Tres Mil

"El tema de la municipalización es complicado, para poder subsistir como municipio independiente 
tenemos que generar recursos" 

Jesús Álvarez
Subalcalde del Distrito 8

370 Mil habitantes
Tiene el Plan Tres Mil, según la Subalcaldía de ese Distrito Municipal.

150 Barrios
Distribuidos en 38 UV se congregan en el Plan Tres Mil.

2.460 Hectáreas
Es la dimensión geográfica del Plan Tres Mil, según la Subalcaldía.

Cristhian F. C. Vara eldia@eldia.com.bo
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