Siguenos en:
Jueves
 1 de Octubre de 2020
Portada
Editorial
Perros guardianes de la democracia
Miércoles,  25 de Mayo, 2016

Suena fuerte la comparación que ha hecho un vocero gubernamental, quien llamó “perros” a los periodistas, haciéndose eco de ciertas teorías marxistas. No es la primera vez que se insulta a la gente de la prensa, pues se los ha tildado de “enemigos”, “siervos del imperio”, “pollos de granja” y otros epítetos muy duros. Esta vez la ofensa parece ser más dura, pero no es así.

En honor a la verdad no habría por qué ofenderse, puesto que la misma Unesco, dentro de toda una serie de importantes responsabilidades que le otorga a la prensa, afirma que los medios deben ser “perros guardianes de la democracia”, un concepto heredado de la tradición democrática anglosajona, que se puede jactar de tener uno de los sistemas políticos más transparentes y al mismo tiempo, los órganos informativos más serios, más combativos en cuanto al control de los órganos públicos.

El operador oficialista que se expresó así quiso ultrajar a los reporteros, analistas y redactores y aunque se juzgaran sus palabras desde la óptica socialista tampoco habría por qué intimidarse. Precisamente, la prensa izquierdista tiene una tradición de fuerte agresividad contra los gobiernos y sistemas políticos y prueba de ello es que en Estados Unidos hubo una corriente de periodistas rebeldes que se hizo llamar “los removedores de excrementos”, pues su especialidad era investigar toda clase de contubernios, escándalos de corrupción y abusos cometidos por gobernantes, que ya sea de izquierda o de derecha, siempre están dispuestos a torcer las leyes y por eso es que necesitan la mirada vigilante de la prensa, de los organismos de fiscalización, de la justicia, del Congreso y todo cuanto pueda contribuir al equilibrio y la limpieza de la administración estatal.

Y para comprobar que la prensa no suele ser del gusto de ningún político, de cualquier tendencia que fuera, el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada decía entre chistes que no había peor maldición para un gobernante que los periodistas.

Otra de las razones para tomar como un “piropo” aquel que parece una ofensa es la reciente apreciación que hizo el connotado periodista boliviano, Humberto Vacaflor, premio Libertad 2016 de la Asociación Nacional de la Prensa, quien celebró que el periodismo independiente y valiente esté renaciendo en Bolivia y que gracias a él es que la sociedad puede estar informada de asuntos que lógicamente le incomodan al poder que ahora reacciona con virulencia contra el mensajero.

Y como mencionábamos arriba, el requisito básico para el fortalecimiento de la democracia es el empoderamiento de los mecanismos de control, especialmente la justicia y por supuesto también la prensa, la única que es capaz de hacer posible la gran utopía de un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Eso solo es posible con un ciudadano bien informado por un periodista que tiene presente y muy bien asimilada la idea de que su misión es ser “perro guardián de la democracia”.

No habría por qué ofenderse, puesto que la misma Unesco, dentro de toda una serie de importantes responsabilidades que le otorga a la prensa, afirma que los medios deben ser 'perros guardianes de la democracia'.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día