Siguenos en:
Lunes
 24 de Septiembre de 2018
Portada
?l, no debate?
Entre Par?ntesis...
Domingo,  11 de Octubre, 2009

Cayetano Llobet T. - Una de las aberraciones que nos dejó de herencia ese estuche de monerías que es Tuto Quiroga y sus compinches que jugaron a cómplices del gobierno, fue el acuerdo en la nueva Constitución para que Presidente y Vice no estuvieran obligados a renunciar para  ser candidatos. La primera consecuencia, fácilmente visible, es la utilización del aparato del Estado como instrumento electoral y los recursos públicos como fondos de campaña del candidato-Presidente. La otra consecuencia es que, al mantener su investidura, el Presidente no tiene iguales con quienes debatir.
Y hasta aquí el verso. Porque aunque no existieran tales condiciones, Evo no le entraría a ningún debate. Primero, porque él es el más consciente de sus limitaciones de formación y sobre todo de su temperamento. Y es que, normalmente, los caudillos no debaten, no discuten. Dan órdenes y están acostumbrados a que se acaten esas órdenes. La discusión, la crítica, la visión plural de las ideas, corresponde a cabezas democráticas… no entran en las cabezas totalitarias.
Personalmente no conozco en la historia  (y estoy dispuesto a asumir mi ignorancia) a ningún caudillo abierto a la discusión y al diálogo. Al contrario, su tendencia, si están de buen humor, es la de pronunciar largos sermones, suponiendo que están enseñando a la masa ignorante, las sendas que ellos, iluminados, han descubierto o están abriendo, para guiar a sus pueblos hacia los nuevos paraísos. Ellos son conductores y sólo tienen seguidores, ¡jamás competidores!  El guía, en alemán, es el Führer. ¡Así de bonito!
Evo Morales no va a debatir. Si no aguanta una conferencia de prensa y las preguntas  -algunas desafortunadas- de los periodistas sin ponerse rojo de rabia, ¿se lo imaginan frente a otros candidatos preguntándole con datos y cifras sobre el desastre de YPFB, sobre la deuda interna y externa, sobre su política exterior?  Por eso Evo tiene a sus discurseadores, a los que ponen facha académica al  gobierno y que saben expresar las cosas con un manejo aceptable del lenguaje. Importantísimo apoyo para un Presidente que no domina ninguna lengua. Son personajes que tienen que estar disponibles: no es raro, por ejemplo que don Héctor Arce, sea tan evidente al admitir implícitamente que el Presidente no sabe, pero que él puede debatir porque él sí sabe. Igual que cuando Álvaro García Linera presenta sus doctas interpretaciones de la historia, no lo hace para el público. Los discurseadores lucen sus dotes para el Jefazo, para quedar bien con él. Los regímenes caudillares sólo tienen un Jefe… ¡los demás son sirvientes!
Y el Vicepresidente tampoco va a debatir. ¿Se imaginan a don Álvaro, debatiendo con Leopoldo Fernández sobre alzamiento armado?  Es cierto que el Vice le puede dar lecciones sobre el tema, pero qué papelón tener que recordar sus andanzas con el Mallku, sus recuerdos de Warisata, “donde aprendió a matar”, su defensa doctrinal del terrorismo, su disfrute de la carabina bajo el poncho... ¿ahora constitucional y legalista, acusador de esos bárbaros a los que les ocurre usar armas de fuego?  Papelón, ¡en serio!
Lo que sucede es que no estamos entendiendo todavía que esta gente no quiere dialogar, ¡quiere encarcelar!  No quiere proponer, ¡quiere juzgar!  No quiere candidatos de oposición, ¡quiere perseguidos!  Esas son las órdenes y hay que cumplirlas. Jueces, fiscales, contralores, se mueren de miedo si no obedecen. Son los acólitos que, en coro, cantan en la procesión siguiendo la imagen de su nueva divinidad. Y los dioses... no debaten.

Acerca del autor:
Cayetano-Llobet-
Cayetano Llobet
Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día