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 23 de Marzo de 2017
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La Fundación amigos de la naturaleza advierte sobre las consecuencias de estos proyectos
Varios ríos en riesgo por nuevas hidroeléctricas
Medio Ambiente. Indican que los afluentes disminuirían sus caudales al igual que la biodiversidad acuática, además de intensificar la deforestación. ENDE dice que proyectos están en estudio.
Domingo,  6 de Marzo, 2016
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Ref. Fotografia: Impacto. La FAN señala que el río Grande se encuentra en riesgo por la construcción de la represa Rositas

Los análisis de impactos ambientales por la construcción de hidroeléctricas (represas) en Bolivia concluyen que las obras planificadas afectarían el flujo vital de los ríos que corren desde los Andes hasta el río Amazonas, así lo señala la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) en la publicación Atlas Socioambiental de las "Tierras Bajas y Yungas de Bolivia".

Hidroeléctricas ponen en riesgo el equilibrio andino-amazónico. Actualmente están operando 10 hidroeléctricas en tierras bajas y los Yungas de Bolivia, produciendo alrededor de 723 Megavatios (MW), mientras que se tiene planificado construir cinco hidroeléctricas que generarían 5.996 MW, es decir, ocho veces más que la generación actual.

"Las de mayor tamaño y controversia son El Bala, Cachuela Esperanza, y Ribeirao, por los impactos socioambientales previstos", señala el estudio. 

La FAN explica que el riesgo está en las aguas que corren desde los Andes, alimentando sedimentos, nutrientes y material orgánico al río Amazonas, por lo que se perturbaría la conexión ecológica establecida por más de 10 millones de años entre las montañas andinas y las planicies amazónicas. Por ende, se afectaría a muchas especies de peces de importancia económica que habitan solo en ríos alimentados por los Andes. Asimismo, indica que la infraestructura hidráulica intensificaría la deforestación como consecuencia de la construcción de carreteras o por la inundación de terrenos.

"Cuando se construyan las hidroeléctricas de Cachuela Esperanza, Ribeirão y El Bala, los bosques sujetos a largas o permanentes inundaciones podrían experimentar cambios lentos y progresivos en 20 o 30 años, donde varias zonas de árboles grandes como la castaña, podrían perecer por efecto de la disfunción radical producida por la reducida oxigenación del suelo", dice el estudio.

También la FAN hace notar que las inundaciones en el norte del país el año 2014 podrían haber sido a causa de las hidroeléctricas de Brasil, aunque agrega que no sería la única causa, ya que no se puede ignorar los altos niveles de precipitación y la deforestación en las cabeceras de cuencas. 

Bolivia, centro energético de la región ¿A qué riesgo?. En este sentido, Marlene Quintanilla, directora de investigación de la FAN, comentó que pese a las previsiones ambientales y sociales, los planes y políticas actuales del país muestran la pretensión de convertir a Bolivia en el centro energético de la región, bajo la visión de país exportador de energía, hidrocarburos y productos derivados del gas. Lo que según Quintanilla provocaría en riesgo, al margen de la presión en los recursos hídricos, la riqueza natural y diversidad cultural indígena. 

"Con la implementación de El Bala, están en riesgo el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi y la reserva de la Biosfera Territorio Indígena Pilón Lajas. Asimismo, el proyecto Rositas, en Santa Cruz, plantea una creciente amenaza a los ecosistemas acuáticos. Por otro lado, se desconoce los procedimientos de contingencia social hacia las comunidades que se verían afectadas", manifiesta la investigadora.

En este marco, desde la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) señalaron que todos los proyectos hidroeléctricos están en proceso de estudios técnicos e impacto ambiental, por lo que no quisieron adelantarse a emitir alguna opinión antes de los resultados.

Entre algunos proyectos hidroeléctricos que el Gobierno anunció que encarará los próximos años están: Miguillas con una potencia estimada de 200 MW y una inversión de $us 447,5 millones; Ivirizu que prevé producir 350 MW y una inversión de $us 875 millones; San José con 124 MW y $us 244.8 millones; Banda Azul con 93MW y $us 232,50 millones; Programa de Desarrollo de Pequeñas Centrales Hidroeléctricas con 200 MW y $us 700 millones; Misicuni con 120 MW y $us 139 millones; Carrizal con 347 MW y $us 867,7 millones; Cambarí con 93 MW y 234 millones; Molineros de 132 MW y $us 330 millones; Rositas con 400 MW y $us 1.000 millones; El Bala que producirá 1600 MW y con una preinversión de $us 106 millones; sin embargo, este último  proyecto podría generar hasta 4.000 MW.

Impacto dependerá de la construcción planificada. En tanto, Jan Spickenbom, asesor científico y experto integrado CIM, explicó que las represas hidroeléctricas siempre requieren una evaluación muy detallada del balance entre los impactos socio-ambientales y los beneficios económicos, por lo que el impacto dependerá mucho de la construcción planificada. 

"Un muro alto de represa va a inundar todo lo que es río arriba en la cuenca de capitación hasta la altura de la construcción. Por ejemplo, un muro de 20 metros de altura en las tierras bajas planas va a crear una laguna mucho más grande que la misma construcción en un valle escarpado con altos pendientes. Sin dudas, en el área de la laguna de la represa, el sistema acuático cambiará completamente, es decir el hábitat de animales como los peces y la fauna terrestre se va a alterar por pérdida de los medios de vida. El terreno inundado disminuye el acceso a tierras para el uso humano y en casos extremos se pierden comunidades completas y la población tiene que migrar a otros lugares. En el río debajo de la construcción, los caudales cambian drásticamente", explicó el experto.

Sin embargo, señala que también hay impactos positivos como la posibilidad de regulación de niveles del río y de esa forma disminuir el riesgo de inundaciones en las zonas del río abajo.

"La gran ventaja de una hidroeléctrica es la producción de energía con muy pocas emisiones de gases de infecto de invernadero que puede ser un aporte a la reducción de estos mismos gases al nivel global. Otra ventaja es la disponibilidad permanente de energía eléctrica, porque la energía hidroeléctrica tiene el potencial de ser regulado en relación con la demanda actual de energía", finalizó.

En Bolivia
Primeras iniciativas de represas surgen en los ochenta

Represas. En Bolivia desde los años 80 surgen iniciativas para generar hidroelectricidad en el río Beni, principalmente por la necesidad de cubrir la demanda de energía eléctrica. En ese entonces se planificaba una central hidroeléctrica de 30 a 60 Megavatios (MW). Hoy se debate en torno al planteamiento de los megaproyectos Cachuela Esperanza de 900 MW y la represa binacional Ribeirao (Guajara Mirim) de 3000 MW en el río Madera.

La construcción de ambas está proyectada como una serie de obras denominadas "Complejo Hidroeléctrico del río Madera" establecido en el marco de la Iniciativa para la integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), que incluye las represas hidroeléctricas de Jirau (a 85 kilómetros del territorio boliviano) y San Antonio (a 180 kilómetros de la frontera con Bolivia) construidas en Brasil.

"Se perturbaría la conexión ecológica establecida por más de 10 millones de años entre las montañas andinas y las planicies amazónicas, afectando a los peces'.

Marlene Quintanilla
Directora de Investigación de la FAN

"El objetivo es crear una mezcla de producción de energía con un
porcentaje máximo de energías renovables en relación con los potenciales regionales e impactos ecológicos'.

Jan Spickenbom
Asesor Científico

Proyectos del Gobierno
Más de 11.000 Megavatios al 2025

Gobierno. El presidente Evo Morales indicó que entre los años 2016 y 2020 se invertirán en el sector eléctrico de Bolivia $us 5.854 millones y la potencia efectiva será de 4.878 megavatios (MW), durante la presentación del Plan de Desarrollo Económico Social 2016-2020.

Morales destacó que las proyecciones en generación son aún más optimistas al 2025.  "La potencia  efectiva se incrementará de 1.924 a 11.384 MW al 2025".

El presidente afirmó que las inversiones y potencia efectiva señaladas podrán lograrse con la puesta en marcha de una serie de proyectos hidroeléctricos, termoeléctricos y de energías alternativas, en estudio,  en construcción y otros.

Respecto a Plantas Termoeléctricas, se incorporarán los Ciclos Combinados  a los proyectos de Warnes, del Sur,  Entre Ríos cada una con una potencia de 480 MW. ; Ciclo Combinado 480 MW; Ciclo Combinado 480 MW. 

En el caso de la Termoeléctrica de Guaracachi se incorporará el Ciclo Combinado llegando a generar 358 MW con una inversión de $us 48 millones. Además, se tienen la incorporación de los Ciclos Combinados de los proyectos Santa Cruz y Carrasco.

Sobre Energías Alternativas; Biomasa: San Buenaventura 10 MW, $us 34 millones; Cobija 20 MW, $us 34 millones; Riberalta 20 MW, $us 34 millones; Eólico: Qollpana 39 MW, $us 83 millones; Warnes 20 MW, 48 millones; La Ventolera 20 MW, $us 48 millones; San Julián, 30 MW, 72 millones; El Dorado, 30 MW, $us 7 2 millones.

 

Acerca del autor:
Marcelo-Campos-Velez
Marcelo Campos Vélez
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