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 23 de Enero de 2020
OPINION
Impresiones y pareceres
René Zavaleta Mercado y sus intérpretes
Martes,  15 de Marzo, 2016

El proceso de formación de toda sociedad está presidido por el surgimiento de ideas sociopolíticas. Pero hasta el día de hoy no se ha esbozado un examen exhaustivo y desapasionado sobre la historia de las ideas en Bolivia. René Zavaleta Mercado (1937-1984) vivió hasta la edad de 47 años de intensa vida, sobre todo en tres campos: la política, la docencia y el pensamiento. Es considerado –por parte de sus partidarios y detractores– como uno de los exponentes más lúcidos del pensamiento político boliviano. Al respecto, Fernando Molina manifestó: “Dos poderosas corrientes antiliberales atraviesan y moldean la historia de Bolivia: el nacionalismo y el marxismo. En ambas no hay nadie más destacado e influyente que René Zavaleta. Hasta hoy la izquierda boliviana se divide según el hincapié que hace en los aspectos nacionalistas o, al contrario, marxistas de su ideología. Y ambas facciones se inspiran en Zavaleta, sólo que tomando, cada una, un momento diferente de su producción intelectual, citándolo de distintas maneras”.

En su etapa marxista, Zavaleta concibió las ideas muy expandidas en Latinoamérica (década de los 50 y 70), como lo fue la Teoría de la Dependencia. Sus exponentes teóricos fueron Fernando Henrique Cardoso, Teothonio dos Santos y Raúl Prebisch. Esta teoría consideraba de forma implícita pero firme que la historia es un proceso lineal ascendente, que la naturaleza es la base y cantera sin derechos propios para los fines humanos y que la actividad social bien dirigida denota una inclinación inocultable al dinamismo, al crecimiento y al éxito. Las premisas de esta teoría advertían como algo negativo la “heterogeneidad estructural”; postularon nivelar los estilos de vida, brindar a todos los beneficios de la cultura urbana, equiparar los ingresos, la educación y las pautas de comportamiento, y superar las diferentes tradiciones liberal-burguesas desarrolladas a lo largo de complejos procesos históricos.

Bajo estas condiciones sociopolíticas, René Zavaleta fue muy fiel a su época y a su contexto. En su estudio sobre Lo nacional popular en Bolivia (1986), en el capítulo referido a la Querella del excedente afirmó: “Se puede sin duda considerar como algo inmediatamente falso el que se piense en una sociedad capitalista como algo más complejo, de hecho, que una sociedad precapitalista. Es cierto que el capitalismo multiplica el tiempo social, pero no lo es menos que torna homogénea (estandarizada) a la sociedad. Al fin y al cabo, las clases nacionales, la propia nación, las grandes unidades sociales relativamente uniformes son propias del capitalismo y, en este sentido, cualquier sociedad atrasada es más abigarrada y compleja que una sociedad capitalista”.

En la actualidad se puede advertir una revalorización de las ideas políticas de René Zavaleta. Pero como acertadamente señaló Molina: “Muchos ensayos interpretativos se escribieron desde dentro de la misma esfera intelectual en la que se movía el propio Zavaleta, en acuerdo con la mayor parte de sus principios políticos y su metodología de interpretación histórica”. Hace falta estudios críticos de la obra de Zavaleta y no caer en dogmatismos. Por ejemplo, algunas investigaciones utilizan cómodamente algunas “frases” y “términos” de Zavaleta para explicar procesos políticos actuales. Estos apologistas acríticos fuerzan el sentido y contexto del “profeta”, que, por supuesto está anclada en explicar al Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y la Central Obrera Boliviana (COB). Basándome en el postulado que entrevió el modernizador Zavaleta sobre la sociedad abigarrada como factor de atraso y ser algo sumamente negativo la heterogeneidad social, se puede percibir que las ideas de Zavaleta son contradictorios con el discurso del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Como escribió Jorge Luis Borges: “A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires: La juzgo tan eterna como el agua y el viento”. Lo originario, lo autóctono, lo plurinacional, la justicia comunitaria, los preceptos éticos de cultura andina, no son reivindicaciones de larga data, sino son postulados ideológicos de escasos años y prueba de esto, es el legado de uno de nuestros hombres más preclaros de nuestra historia de las ideas: René Zavaleta Mercado.