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OPINION
Tribuna
Cinco 'mañas' para desconocer el referéndum del 21 de febrero
Miércoles,  16 de Marzo, 2016

En las últimas semanas, el MAS ha estado tanteando la posibilidad de desconocer la decisión popular expresada en las urnas que impide la re elección de Evo y Álvaro. Debemos tomar en cuenta que el constitucionalismo nos indica que, bajo ninguna circunstancia, se puede fallar de nuevo sobre cosa ya juzgada (la reforma del artículo 168). Por tanto, estaríamos legalmente blindados ante cualquier intento inconstitucional de meterlos en la papeleta.

No obstante, he aquí una lista de cinco “mañas” que podría emplear el partido azul:

1) Podrían tranquilamente, el año 2017 o 2018, armar otra consulta popular, pero como la pregunta sobre el Artículo 168 este año fue dirigida a habilitar a la dupla hasta 2025, ahora la diseñarían (como Chávez lo hizo después de perder el primer referéndum en 2007) directamente para la re elección indefinida. La pregunta es otra y ese sería el truco. Para endulzar las cosas, y que no se forme tanta resistencia, la disposición podría también ser aplicable a alcaldes y gobernadores. 

2) Podrían interponer un recurso de inconstitucionalidad sobre el artículo en cuestión y elevarlo al Tribunal Constitucional para su interpretación, como sucedió el año 2015 en Honduras, cuando 16 Diputados del Congreso Nacional solicitaron este recurso ante la Corte Suprema de Justicia para que se declare inconstitucional la prohibición de la re elección para los Presidentes. Esto también iría en contra de la ley, pues este artificio legal serviría si es que no hubiese existido una consulta popular de por medio, en Bolivia si la hubo.
3) Como todo en política, El Zapata-Gate también podría ser usufructuado de forma que quien saque el mayor crédito sea el gobierno. Es posible que el MAS se agarre de las aisladas peticiones de renuncia que rondan en redes sociales, acto seguido Morales “aceptaría el desafío” e inmediatamente iríamos a una revocatoria de mandato. Acá hay dos posibilidades: que Evo pierda y con esa excusa, hacer que su gestión desde el 2014 no valga; o que Evo gane y busquen la forma de que su gestión sea válida solo desde su ratificación, habilitándolo para 2019. Nuevamente, para ambos casos, el lazo entre la repostulación y el referéndum sigue siendo jurídicamente inquebrantable.

4) Que se apruebe desde el Legislativo con mayoría (como ocurrió en Ecuador), un paquete de reformas a la Constitución. Las enmiendas podrían estar encaminadas sobre todo a la justicia, a eliminar la figura del Defensor del Pueblo, sanear la Policía, entre otros cambios distractivos. Empero, entre lo reformable, nos enchufarían nuevamente el 168. La diferencia es que esta vez la campaña mediática en favor del paquete no iría orientada a la re elección, sino que ahora se enfocaría en la “imperiosa necesidad” de renovar la justicia y otras alas estatales.

5) Que las mafias sindicales, por instrucción del CONALCAM, llamen “por decisión propia” a la recolección de firmas, disfrazada de una “iniciativa ciudadana” para la repostulación. Esto podría pasar al OEP directamente y, como ahora el TSE es la máxima autoridad de un órgano más del Estado y no así de una institución dependiente, sino con igualdad ante los demás poderes, podrían intentar fallar en favor de estos grupos corporativos. 

En conclusión, y según el Dr. Carlos Alarcón, cualquiera de estas tramoyas vendrían a ser “un atentado contra el orden constitucionalmente establecido y la soberanía popular que decidió a través del NO la inhabilitación de los actuales mandatarios”. No lo olvidemos.