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Domingo
 17 de Noviembre de 2019
Encuentro
Para los bebés
Alimentación complementaria y su importancia
Dato. Desde el sexto mes de vida, los niños necesitan más nutrientes de los que aporta la leche materna; así se fortalece su crecimiento.
Miércoles,  23 de Octubre, 2019
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La Alimentación Complementaria (AC) de los niños a corta edad es muy importante, porque ayuda a proveerles de los nutrientes necesarios para fortificar su cuerpo en una etapa clave para su desarrollo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) este proceso que comienza cuando la leche materna ya no es capaz de cubrir las necesidades nutricionales del niño por sí sola, por lo que necesita alimentos y líquidos que la acompañen. 

Importante. Una correcta alimentación en este periodo que se sitúa entre los 6 y 24 meses de edad es crucial y tiene una serie de beneficios. El primero y más importante es que favorece al desarrollo y crecimiento del bebé ya que el consumo de hierro, zinc, selenio y vitamina D es muy importante para fortalecer los sistemas nervioso, cerebral, digestivo y muscular. Otro beneficio es que permite que el niño conozca los diferentes sabores, colores, texturas y temperaturas de la comida. Además, ayuda a prevenir alergias, obesidad, desnutrición, hipertensión arterial y síndrome metabólico en el niño. 

Edad. La OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) coinciden en que la transición de la lactancia exclusivamente materna hacia la alimentación complementaria, debería darse a partir del sexto mes y mantenerse hasta el año y medio o dos. Según los expertos, esta fase es determinante ya que es cuando mayor malnutrición se ha identificado en los menores de 5 años de todo el mundo, a causa de una alimentación deficiente. 

Es importante tomar en cuenta la edad del niño porque, justamente, al sexto mes es cuando el organismo alcanza la maduración necesaria en su sistema nervioso, renal, gastrointestinal e inmune. La principal señal que indica que un bebé está preparado para la AC es su destreza psicomotora, es decir, cuando, por ejemplo, es capaz de mantenerse sentado por sí solo, sostener los alimentos con las manos, llevarlos a la boca, masticar y tragar sin problemas. Entre otros indicadores, se encuentran el interés activo por la comida y la ausencia de extrusión (expulsión de sólidos con la lengua).

Dato. Para lograr el crecimiento óptimo del niño, es importante que la consistencia de los alimentos se incremente de manera gradual. A partir de los seis meses, los bebés van desarrollando la capacidad de masticar y procesar los alimentos por lo que no se debe temer a la introducción de alimentos espesos o sólidos. De esta forma, es más fácil darles mayor suministro de kilocalorías (Kcal) e incluir en su dieta una variedad de ingredientes ricos en nutrientes.

Azúcar 
No se recomienda añadir azúcar a las comidas, puesto que contribuye a la aparición de caries y a padecer obesidad. 

Miel 
No se recomienda hasta antes del año. Puede contener esporas de Clostridium botulinum, un bacilo que unido al déficit de ácido gástrico del lactante, facilita el desarrollo de botulismo.

Leche de vaca 
La Sociedad Europea para Gastroenterología Pediátrica (ESPGHAN), recomienda introducir la leche de vaca y sus derivados después del año de edad, pero no como bebida ni comida principal. Esta debe ser entera no descremada, ni semidescremada. 

Carne
Buena fuente de proteína y de aminoácidos esenciales: hierro, zinc y ácido araquidónico. Los nutrientes están más concentrados en la carne magra que en la grasa. 

Cereales
Buena fuente de fibra, energía, proteínas de origen vegetal, minerales, ácidos grasos esenciales y vitaminas. Se recomienda ingesta diaria.

Aceite
Se recomienda cuidar el contenido en grasas. Es preferible el uso de aceite de oliva.

Frutas, verduras y hortalizas
Proporcionan vitaminas, minerales, almidón y fibra. Son una fuente muy importante de vitamina C y B6. Se recomienda la ingesta diaria, en forma variada. 

Sal
Se recomienda no añadir sal a los alimentos y evitar productos muy salados como vegetales en conserva, pastillas de caldo y sopas en polvo. 

Alimentos vegetarianos 
Por sí solos, no cubren los requerimientos de hierro y zinc de un niño de 6 a 23 meses de edad. Es necesario añadir alimentos de origen animal que contengan suficiente hierro y zinc.

Frutos secos 
Buena fuente de energía, proteínas vegetales y lípidos cardiosaludables. Cuidar que estén machacados y evitar la ingesta del fruto entero hasta los 3 o 4 años por el peligro de atragantamiento.