Siguenos en:
Sábado
 19 de Enero de 2019
Editorial/Opinión
Editorial
Las drogas y sus consecuencias
Martes,  25  de Diciembre, 2018
Las-drogas-y-sus-consecuencias

La violación grupal perpetrada por cinco jóvenes contra una chica de 18 años ha conmocionado al país por las impresionantes características del crimen que mandó al hospital a la víctima y debería ser un llamado de atención de lo que está ocurriendo en nuestra sociedad, que ha estado ignorando durante años las consecuencias que trae el abuso de las drogas, especialmente en la juventud.

Este lamentable episodio no es un hecho aislado. Se trata de un fenómeno que se ha vuelto muy frecuente en países vecinos, sobre todo en Brasil y Argentina, donde el consumo de estupefacientes se ha descontrolado hasta alcanzar los primeros puestos a nivel mundial.

Los adolescentes tienen fácil acceso a sustancias peligrosas y el abuso eleva los índices de criminalidad, de violencia y de hechos de desenfreno como este tipo de ataques a mujeres, fenómeno conocido como las “manadas”, que también se han dado en España y otras naciones de Iberoamérica.

Hace mucho que en Bolivia, la criminalidad está asociada a la drogadicción. Un gran porcentaje de los delitos que se cometen diariamente están relacionados con el consumo de distintas sustancias y lo ocurrido recientemente con esos cinco muchachos es síntoma de que nuestro país ya forma parte del mismo mapa conflictivo que agobia a la juventud del continente.

En términos más concretos estamos hablando de que definitivamente Bolivia ha dejado de ser un país de tránsito de drogas y se ha vuelto un consumidor, hecho que podría alcanzar connotaciones muy graves puesto que el auge de la producción de drogas es evidente y las políticas públicas para controlarlo no son precisamente las más agresivas, al punto de que no se reconoce la presencia de cárteles internacionales, no se pone límites a las plantaciones de coca, ignorando el hecho de la vinculación directa que tiene con el incremento de la oferta de cocaína y tampoco se controla con suficiente energía la venta de droga al menudeo que ocurre frente a nuestras narices.

Lo peor de todo es que la comercio de drogas se ha vuelto muy común en los colegios de las ciudades y no existe un plan bien organizado para enfrentarlo ni campañas de prevención sostenidas e integrales. Las iniciativas que se ponen en marcha son simples intervenciones policiales, no hay capacitación a los docentes y tampoco a los padres de familia, que tal como se ha visto en estos días, reaccionan con sorpresa ante algo que está ocurriendo dentro de hogares sin que las familias se den cuenta.

Por todas estas evidencias, resulta inadmisible que las autoridades nacionales se muestren sorprendidas ante este tipo de hechos, cuando deberían ser las primeras en saber lo que está ocurriendo como consecuencia del alto consumo de drogas, de la presencia de redes de distribución en las calles y de la permisividad que ha imperado en el Gobierno frente a todos estos problemas. Continuar con esta actitud es sencillamente un acto de complicidad.

En términos más concretos estamos hablando de que definitivamente Bolivia ha dejado de ser un país de tránsito de drogas y se ha vuelto un consumidor, hecho que podría alcanzar connotaciones muy graves puesto que el auge de la producción de drogas es evidente y las políticas públicas para controlarlo no son precisamente las más agresivas.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día