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 22 de Octubre de 2019
Editorial/Opinión
Editorial
La inspección vehicular
Sábado,  21 de Septiembre, 2019
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La Policía Nacional ha instruido, hace pocos días, la ejecución de una nueva versión de la Inspección Técnica Vehicular en el país, con la novedad del uso de escáneres para saber con mayor precisión el estado de cada uno de los vehículos del parque automotor privado y de servicio público. Esto significa, por lo menos en el terreno de las declaraciones formales, un avance para evitar accidentes y daños a personas y al bien público. De hecho, el uso de los escáneres para la inspección técnica vehicular viene a ser un avance tecnológico que se debe destacar como corresponde. En la práctica, tal instrumento permitiría identificar los vehículos con problemas para ser reparados antes de acceder a la roseta de la Inspección Técnica Vehicular
 
De acuerdo a la información oficial, el acceso a la roseta de la inspección solo será posible para los vehículos que estén en buen estado de funcionamiento y que demuestren su registro pertinente al Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito (Soat). Dicho de otro modo, los propietarios de los vehículos particulares y los de servicio público tendrán que poner al día los papeles de propiedad de sus automotores y otros, de manera que les facilite el acceso a la inspección técnica vehicular que promete estar más rigurosa que en versiones anteriores. Sobre este detalle, conviene recordar los inconvenientes de las multas a los propietarios de los vehículos en las inspecciones, que más parecía un oscuro modo de sonsacar dinero que otra cosa.
 
Sin duda, la ciudadanía aplaude cualquier iniciativa que le brinde mayor seguridad en las vías públicas, de la misma manera que rechaza aquellas medidas que contravienen de manera grotesca las normativas de la inspección técnica vehicular. De este modo, quienes se preocupan por mantener a sus motorizados en perfecto estado de funcionamiento esperan ser beneficiados con una revisión que admite mayor precisión y que, la Policía Nacional afirma, no tendrá costos adicionales a los presupuestados. La otra cara de la moneda muestra a quienes se les ha hecho costumbre eludir la revisión técnica y obtener de manera fraudulenta la correspondiente roseta de inspección. Para quienes optaron por tal impostura debe caer todo el peso de medidas punitivas.
 
Resulta sensato señalar que en sus versiones anteriores la inspección técnica vehicular ha carecido de la rigurosidad que se debe exigir en este tipo de revisiones, olvidándose que está en juego la seguridad vial y que existe la necesidad de contar con un parque automotor en buenas condiciones y no contaminante. Es más, la revisión técnica ha sido de manga ancha con unos privilegiados que obtenían con pasmosa facilidad la roseta de inspección, mientras que los demás sufrían las multas y otro tipo de abusos. La corrupción se ha paseado muchas veces en este terreno, sin que se haya podido hacer mucho. La ciudadanía espera ahora que esta nueva versión sea correcta, oportuna, gratuita en relación al uso de escáneres y libre de cualquier tipo de abusos
 
Las declaraciones del titular de la institución verde olivo, en sentido que los automotores que se encuentren con desperfectos serán orientados sobre ellos para una vez solucionados volver a la inspección para recién acceder a la roseta, hace suponer que los escáneres jugarán un rol importante. Sin embargo, sería útil que la mayor rigurosidad se ejerza sobre el parque automotor del servicio público, cuyas deficiencias son notables y se evidencian de manera cotidiana poniendo en riesgo la vida y la seguridad de la población usuaria. Justamente, ahí es donde juegan influencias y otros factores que distorsionan el propósito de la revisión técnica vehicular que, por lo dicho, se la pretende mostrar como moderna, precisa y confiable. Ver para creer.

Sería útil que la mayor rigurosidad de la inspección vehicular se ejerza sobre el parque automotor del servicio público, cuyas deficiencias son notables y se evidencian de manera cotidiana poniendo en riesgo la vida y la seguridad de la población usuaria.