Siguenos en:
Domingo
 20 de Septiembre de 2020
Editorial/Opinión
Editorial
Economía post pandemia
Lunes,  24 de Agosto, 2020
Economia--post-pandemia

La pandemia ha puesto de moda al famoso economista británico John Maynard Keynes, quien consideraba que el capitalismo no es capaz de producir el pleno empleo y tampoco puede lograr el equilibrio de los factores productivos, por lo que el Estado debe intervenir con fuertes inversiones en infraestructura,  en fábricas y áreas estratégicas, de tal manera de generar demanda agregada, dinamizar la economía y ofrecer los puestos de trabajo que el mercado no puede generar.

Los que defienden este modelo, practicado con mucho empeño por los regímenes socialistas, dicen que fue el Keynesianismo el que ayudó a la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial, el que frenó la crisis financiera de 2008, cuando el gobierno norteamericano salió a salvar a los bancos y a las fábricas de automóviles y es el que está actuando hoy en casi todo el mundo, debido a la paralización de las actividades productivas por la pandemia del Covid-19.

Demás está decir que el Gobierno de Evo Morales fue eminentemente Keynesiano, aunque sin ningún tipo de control ni planificación, pues en los 14 años gastó una cifra superior a la que se usó en el Plan Marshall, que se aplicó en 20 países, con resultados diametralmente opuestos.

En realidad, no hay ejemplos en la historia de un buen funcionamiento de la economía planificada, ya sea bajo el esquema radical del socialismo que elimina la propiedad privada o uno más suave, a veces denominado “capitalismo de estado”, que no sólo compite deslealmente con las empresas que arriesgan su propio dinero, sino que justamente, se financia a través del esfuerzo ajeno, con impuestos y cargas que debilitan la capacidad de los individuos para invertir y expandir los negocios.

Lamentablemente, la pandemia ha servido para que algunos traten de convencer de que el capitalismo ha sido un fracaso y que el futuro está en aplicar las viejas recetas de Marx, que jamás pasaron de ser experimentos y cuya aplicación provocó grandes desastres económicos, políticos y culturales, sin mencionar el costo de más de 150 millones de vidas humanas que demandó la aventura socialista en el Siglo XX.

Afortunadamente, no ha tenido que pasar mucho tiempo ni tantas calamidades para demostrar lo opuesto. Aquí cerca tenemos el ejemplo de Argentina, el país más obediente para aplicar el confinamiento sugerido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el mejor alumno de los ideólogos socialistas, pero que en este momento está al borde del abismo. Su vecino Uruguay, que hizo todo lo contrario, no sólo derrotó al virus sin recurrir al encierro, sino que su economía están dando excelentes señales de recuperación. Brasil, tan criticado por el manejo de la emergencia sanitaria, no ha llegado a los niveles apocalípticos que se pronosticaron y en materia financiera, ha salido mejor parado que los cultores del miedo.

En Estados Unidos, Donald Trump está recuperándose aceleradamente en las encuestas tras comprobar que tenía razón al no dejarse llevar por el pánico y que había que cuidar la economía. Todos estos ejemplos nos deben servir a los bolivianos, pues hay candidatos que están prendados de las ideas socialistas.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día