Siguenos en:
Lunes
 1 de Marzo de 2021
Santa Cruz de La Sierra www.booked.net
+23°C
Parcialmente soleado
Editorial
Editorial
Una ley trucha
Viernes,  19  de Febrero, 2021
Una-ley-trucha

El gobierno de Luis Arce quiere garantizar la salud de la población mediante una ley, cuando el mismo presidente ha reconocido que el país no tiene la infraestructura, los medios ni los recursos para hacer lo mínimo indispensable. De otra forma no le hubiera recomendado a la población recurrir a los curanderos y brujos o, peor todavía, no les hubiese pedido a los bolivianos aguantarse frente a la pandemia del Coronavirus.

Como la mayoría de las normas bolivianas, la Ley de Emergencia se agota en las buenas intenciones. El objetivo es eliminar la burocracia en la atención sanitaria, otorgar un servicio de calidad a la gente que acude a los hospitales, evitar los pagos excesivos en las clínicas privadas y controlar los precios de los medicamentos para que no haya especulación.

El discurso es muy bueno, humanitario, solidario y altamente sensible con los sectores más desfavorecidos, especialmente con aquellos que están sufriendo los embates de la pandemia. Es como todo lo que hace el populismo: todo gratis, todo accesible, todo para todos, pero lamentablemente no dicen cómo.

Hoy mismo, cualquier enfermo que acuda a un hospital con la Ley de Emergencia en la mano, se encontrará con la misma situación que había antes de la promulgación de este papelito, que no cambiará absolutamente nada la cruda realidad que viven los centros de salud, justamente por culpa de Luis Arce, que fue ministro de Economía durante más de una década y que derrochó grandes cantidades de dinero en cosas absurdas (como las alfombras persas para su oficina, por ejemplo) y se olvidó que los hospitales no tienen insumos, no cuentan con personal, no hay equipamiento, servicios de terapia intensiva, respiradores, etc. etc.

¿Qué va a hacer ahora Luis Arce con su ley? ¿Meter presos a los médicos que no dan abasto para atender a la población? ¿Reemplazarlos por médicos cubanos, que además de su deficiente formación, no tendrán nada qué ofrecer, salvo algunos folletos para los enfermos y cantarles la cantaleta de que el socialismo es lo máximo?

La salud es un negocio en Bolivia porque los hospitales públicos no brindan ninguna garantía, la atención es un desastre por la aglomeración y las carencias y por eso es que, empezando por Evo Morales que se hacer curar en una costosa clínica privada y Luis Arce, que se va a Brasil a un sanatorio de renombre, la gente está dispuesta a pagar lo que sea para recibir un trato digno. ¿Qué va a hacer Luis Arce? ¿Va a clausurar esas clínicas? El remedio será peor que la enfermedad, pues los ciudadanos nos quedaremos sin nada, mejor dicho, con los hospitales, la caja, las colas, las fichas y todo el calvario que implica acudir a los servicios públicos, cuya capacidad no estira como chicle, como seguramente lo piensan aquellos mentecatos que creen que se pueden convertir truchas en sardinas. 

¿Qué va a hacer? ¿Va a cerrar todas las farmacias, donde acuden las personas a automedicarse porque en Bolivia no hay otro modo de recibir atención? Esta ley es un nuevo saludo a la bandera, un nuevo engaño a la población, una nueva manera de decirnos que nos aguantemos.

¿Qué va a hacer ahora Luis Arce con su ley? ¿Meter presos a los médicos que no dan abasto para atender a la población? ¿Reemplazarlos por médicos cubanos, que además de su deficiente formación, no tendrán nada qué ofrecer, salvo algunos folletos para los enfermos y cantarles la cantaleta de que el socialismo es lo máximo?

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día