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Domingo
 15 de Diciembre de 2019
Dia 7
Proponen flexibilizar impuestos a los '0 km'
Ámbitos. El sector importador de vehículos del país pide que la flexibilización de la base imposible sea inherente en los impuestos del IVA y del ICE. Además se cambie también de manera inversa la relación de los tributos municipales por el uso y tenencia de un vehiculo.
Domingo,  4 de Agosto, 2019
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Bolivia cuenta con un parque automotor que supera los 1,9 millones de vehículos, de los cuales según la Cámara Automotora Boliviana (CAB), el 77% es considerado antiguo y obsoleto. Eso significa que tiene un uso mayor a 25 años de antigüedad. En ese ámbito, dicha institución que representa al sector importador de vehículos de marca al país, propone crear incentivos orientados a bajar los altos costos en impuestos, conocida como 'base imponible', para importación de vehículos cero kilómetros. La premisa es poner fin a ese conglomerado automotriz caduco y así modernizar el mismo.  

Erick Saavedra, presidente de la CAB, considera que actualmente los gravámenes tanto por aranceles e impuestos para importar un vehículo nuevo al país llega a situarse en un rango entre el 43% y 45% del costo de un cero kilómetros en origen de donde provienen los motorizados.  “Hace falta una política de incentivo, para que el vehículo venga o sea importado con una mejor base imponible. Eso significa que esa política debe ser más accesible y social la compra de uno nuevo. Hoy, un vehículo nuevo en Bolivia sufre una carga impositiva que es demasiado alta que hasta cierto punto llega a ser prohibitivo”, asegura Saavedra.

Una realidad preocupante. Lo que actualmente se tiene, remarca la CAB, es un parque automotor con grandes índices de contaminación ambiental, expuestos a una inseguridad vial permanente y altos costos para la economía del país, no solo por  los constantes procesos de desgaste y restauración que implican mantener un vehículo obsoleto,  sino por el elevado consumo de carburantes (diesel y gasolina) subvencionados por el Estado.

Para la CAB,  el único camino expedito que permita cambiar esa realidad, es replantear y flexibilizar, desde el Estado una nueva 'base imponible' (aranceles e impuestos) que implique un incentivo para el usuario, que por ese mecanismo incida a una mayor demanda de vehículos cero kilómetros.

Luis Orlando Encinas, Gerente General de la CAB puntualiza que un parque automotor obsoleto no solo daña al medio ambiente y la madre naturaleza, también provoca un daño económico al Estado por la subvención de los carburantes, que sangra la economía del país, hoy utilizado con un parque automotor obsoleto cuyo consumo es cuatro veces mayor a lo que implicaría con un vehículo nuevo.

"Por ejemplo el 80% de la subvención se va al diesel, en un contexto donde Bolivia es el mayor importador de vehículos viejos, sobre todo en camiones usados. Eso significa que nos estamos desangrando nosotros mismos", argumenta. 

Una costumbre a la inversa. La práctica que ya se ha hecho norma en Bolivia,   a diferencia de lo que sucede en el mundo, es que los tributos al uso de los vehículos en circulación es totalmente inverso: cuanto más nuevo es, más caro son los aranceles impositivos, cuando en otros países el sistema de cobro de impuestos es a la inversa. Se premia al vehículo nuevo y se grava con mayores impuestos al vehículo conforme a su antiguedad. 

A ello Encinas, apunta que  en otros países están triturando los vehículos viejos que hacen parte del parque automotor y reciclándolos contra un pago simbólico. “Los municipios, al contrario de lo que ocurre en Bolivia, cobran más impuestos al vehículo antiguo, contaminante, obsoleto, peligroso, y estimulando su renovación con estímulos para su renovación”, argumenta.

En ese contexto, la CAB, en anteriores intervenciones ha manifestado a El Día, que un vehículo nuevo tributa sobre el 100% del valor. En tanto, luego el de un año de antigüedad, el tributo recae sobre el 80%;  el de dos sobre el 64%; el de tres sobre el 51,2%;  y el de cuatro años de antigüedad, sobre un  41%.  "Con esos parámetros y de esta manera, solo se va a seguir fomentando el ingreso de vehículos antiguos y manteniendo la edad obsoleta de nuestro parque automotor", argumenta el sector importador. 

Otro ambiente crítico para el sector. En los últimos siete años hasta antes de diciembre 2018, una investigación realizada por la CAB, ha podido establecer un ambiente crítico para el sector importador de vehículos, cuál es la presencia creciente de 'importadores' denominados unipersonales. "Han desarrollado un sistema dirigido por capitalistas extranjeros que usándolos como 'palos blancos' importan a Bolivia vehículos adquiridos en terceros países", dice un documento hecho público.

Asimismo, remarca que que a Bolivia durante el año 2015, ingresaron a través de Chile 64.089 vehículos de los cuales el 56,25%  correspondiente a 23.073 unidades son considerados antiguos. Entanto el 2016 ingresaron 57.663, de ese total el 76,27% fueron nuevos. Durante el 2017, ingresaron 66,066 vehiculos, cuyo panorma se proyectó favorablemente hacia las unidades nuevas, con un crecimiento  con relación al año anterior del 14,17% y los vehículos viejos representando solo el 16,29%.

En cambio el último año, en esa premisa por bajar los niveles de ingreso de vehículos antiguos, ingresaron un total de 54.000 vehículos nuevos, frente a 12.000 usados,  con una caída del 11,54% para estos últimos.

"Lastimosamente estos grupos se han ido multiplicando con el transcurso del tiempo. Sin embargo, esperamos que la adecuación de estas normas a la realidad , esperamos que la adecuación de estas normas a la realidad, permitan cortar el daño que también provoca a nuestro sector por la competencia desleal que nos afecta drásticamente", señala la CAB.

Pese a la recesión economica que vive no solo el país sino el mundo entero, donde en países donde se produce o se tiene la industria automotriz, la situación en el sector  se mantuvo en este primer semestre similar al 2018, con un ingreso en importación de alrededor de 22 mil vehículos cero kilómetros. 

"En paises donde se tiene la industria, la recesión automotriz ha provocado cierre  de sus fábricas  o en su caso disminuyeron su producción. Entonces es un buen parámetro que se está repitiendo actualmente. La única ventaja que estamos experimentado es que ya se ha volcado, una mayor importación de vehículos nuevos sobre los usados, lo que hace más de cinco años atrás esa situación era adversa”, apunta el gerente general de la CAB.

Un trabajo junto al Estado. Saavedra, señala que la necesidad del sector es actualmente sostenida en varias reuniones y acercamientos con el gobierno, en un ambito donde el mercado sigue creciendo, con una banca con propuestas de financiamiento favorables al usuario final y el potencial cada día más prometedor para el sector y para el país. "Lo que estamos buscando con el Estado es un incentivo en los impuestos inherentes al IVA (Impuesto al Valor Agregado) y al ICE (Impuesto al Consumo Específico). Para ello el Estado debe entender que hay que cambiar una política de cambio y flexibilización sobre una nueva base imponible", asegura el presidente de la CAB. 

La otra preocupación que remarca Encinas es la adecuación de Bolivia a la norma Euro 4. "La aplicación de la norma ambiental se viene pronto, ahí es donde aún tenemos desconfianza, pese a que las autoridades han manifestado a través de los medios de comunicación que se estaría trabajando en ello. Sabemos que con el tema de los biocombustibles, el gobierno ha encarado un camino quizá más expedito orientado hacia esa adecuación. De cualquier manera estamos pendientes de ello", finalizó Encinas.

54 Mil vehículos
Nuevos ingresaron al país el 2018 procedentes de la China, Japón, India, entre otros.

Los biocombustibles, un paso a la modernización del parque automotor

Sector. Los importadores de vehículos cero kilómetros de fabricantes de marca, aglutinados en la Cámara Automotor Boliviana (CAB), ven muy acertada la política adoptada por el gobierno del ingreso de Bolivia a los biocombustible. Sin embargo, ven todavía insuficiente, tomando en cuenta que nuestro país tiene fijado como último plazo el 2021, para su adecuación a la norma medioambiental de emisiones atmosféricas: Euro 4. El hecho es que la actual importación de vehículos cero kilómetros al país se hace bajo la norma Euro II, cuando otros países como Chile, Perú, Brasil, entre otros ya se encuentran bajo las exigencias incluso de Euro V. 

Adecuación. Miguel Dabdoub Paz, experto en materia de biocombustible, en contacto con El Día, señaló que el paso emprendido por Bolivia el 2018, con el tema de los biocombustible, es un paso más expedito para la adecuación prota de Bolivia al Euro 4. "Esperamos llegar a 97 octanos que es la gasolina que todos los fabricantes de vehículos desean, dado que nos permitirá adecuarnos a la norma euro 4 internacional, que posibilitará la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de forma significativa",  apuntó.

Proceso. Luis Orlando Encinas, Gerente General de la CAB, remarca que tiene fe que las políticas actuales con el tema del biocombustibles, como un camino hacia la adecuación. Sin embargo, señaló que nueva opción no es del todo suficiente, cuando en el fondo la adecuación tiene que ver con que el Estado defina lo más antes posible dicho proceso. Dabdoub, en contacto con El Día, señaló que Bolivia no tiene para nada que esperar que el plazo del 2021 para dicha adecuacuación al Euro 4. "El gobierno debe tomar decisiones oportunas y bien hechas. Ese paso es el que se está dando", precisó.

10% De etanol
Según la CAB, los vehiculos cero kilómetros importados a Bolivia aguanta una mezcla con etanol hasta un 10% y soporta hasta un 12%

97 Octanos
Es la calidad que la gasolina debe tener para la tecnología Euro 4, cuya adecuación permitirá a Bolivia modernizar su parque automotor. 

25 Años de antiguedad
Del parque automotor es considerado por la CAB como obsoleto, viejo y antiguo. Sin embargo en los últimos años dicha brecha se achicó.

31% Del parque automotor
Forman parte las vagonetas 4x4, según datos del INE a octubre 2015, cuya tendencia se mantuvo firme en los últimos años sobre todo en Santa Cruz.