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Editorial
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Más dudas que certezas
Domingo,  6 de Octubre, 2019
Mas-dudas-que-certezas

La masiva participación ciudadana en el Cabildo cruceño, que ha concluido con la consigna de luchar por el federalismo, ha sido una de las notas destacadas de la cuenta regresiva rumbo a las elecciones generales. Conviene señalar que el rechazo al centralismo deviene en una manifestación que se suma a otras a poco más de dos semanas para la jornada de votación, de manera que para la población el proceso electoral aparece marcado por varias observaciones que ofrecen más dudas que certezas sobre la transparencia del mismo. Por una parte, al persistente desconocimiento del 21F con la habilitación del presidente Morales para una nueva postulación, se ha añadido la polémica habilitación de dos candidatos ausentes de las elecciones primarias.
 
De esta manera, las denuncias que han llegado hasta el Tribunal Supremo Electoral, con varias encuestas que dan preferencia electoral al partido en función de gobierno, mientras se ha bloqueado la difusión de otras que no lo favorecen, configuran un panorama poco favorable para la lucidez de la población potencialmente participante del proceso. Una parte de esta población considera que habrá fraude a favor del Movimiento Al Socialismo, no solo por las denuncias de una campaña proselitista con uso de recursos públicos, sino porque no puede ignorarse el efecto electoral de los incendios en la Chiquitania y otras ecorregiones orientales, donde se han perdido millones de hectáreas forestales. Se cree que las dudas alimentan el descontento de los electores.
 
Una serie de situaciones vinculadas a este proceso electoral han dado una imagen de inestabilidad e indicios de irregularidades en el Tribunal Supremo Electoral, que no solo ha generado desconfianza de parte de la población, sino que ha afectado la imagen de una institución cuya tarea es ofrecer y resguardar la transparencia del proceso. La renuncia a sus cargos de una parte importante del personal de esta institución no ha sido suficiente para equilibrar las afirmaciones de un curso normal y transparente. Los analistas y políticos de la oposición han manifestado de modo abierto que no se puede contrarrestar fácilmente que se está gestando un fraude para favorecer la candidatura del actual mandatario. Las dudas prevalecen.
 
Conviene señalar, también, que hacer énfasis en la figura del fraude electoral forma parte de las estrategias de los partidos políticos, como una forma de eludir y justificar resultados desfavorables. El Gobierno aporta, por lo mismo, la presencia de observadores internacionales para vigilar la transparencia del proceso electoral y de la misma jornada electoral. En la misma dirección se ha manifestado el propio Tribunal Supremo Electoral con el anuncio y compromiso de un minucioso control mediante la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares, considerado un sistema innovador que brinda información cierta a la ciudadanía sobre la misma noche de la jornada electoral. Partidos, plataformas y organizaciones se sumarán a este control.
 
Asimismo, tiene su peso específico la insuficiente estructura democrática de los partidos políticos del país, que han cambiado candidatos a última hora y ello ha inducido al Tribunal Electoral a actuar según la coyuntura, con los riesgos que ello conlleva. Todavía se esperan las manifestaciones oficiales sobre denuncias de irregularidades durante el proceso. Sin embargo, el país espera que la jornada electoral decisiva gravite en favor de la democracia boliviana, cuya construcción sigue costando ingentes esfuerzos y un aprendizaje lleno de cuestionamientos. La creencia de un fraude electoral se despejará o confirmará, sin duda, en la medida que el pueblo boliviano haga suya en su momento, la trascendente tarea del control total de la jornada electoral.

La construcción de la democracia boliviana sigue costando ingentes esfuerzos y un aprendizaje lleno de cuestionamientos. La creencia de un fraude electoral se despejará o confirmará, sin duda, en la medida que el pueblo boliviano haga suya en su momento, la trascendente tarea del control de la jornada electoral.