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Martes
 22 de Octubre de 2019
Dia 7
La deforestación y quema amenaza a la Amazonia en Bolivia
Informe. La Red Amazónica de Información Socioambiental (Raisg) revela que carreteras, bloques mineros e hidroeléctricas amenazan territorios indígenas y áreas protegidas.
Domingo,  30 de Junio, 2019
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La Amazonia abarca el bosque tropical más grande del mundo. Es hogar de al menos el 10% de la biodiversidad conocida. Sus ríos representan entre el 15% y 16% de la descarga fluvial total a los océanos del mundo, el río Amazonas contiene el número más grande de especies de peces de agua dulce y además es el de mayor caudal. Todo este panorama, que hace único a este bioma, se encuentra bajo amenaza.  Así lo refleja un nuevo mapa elaborado por la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG) que reveló un informe de seis países amazónicos: Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. En su contenido  los mayores daños son causados por emprendimientos apoyados por los gobiernos nacionales y regionales. "A menudo, estos proyectos fueron autorizados sin las debidas consultas a las poblaciones afectadas e impactan también sin distinción a casi todos los países de la región amazónica. En otros casos, elementos de los gobiernos participan o coadyuvan la actividad, aunque en teoría esta sea ilegal", reza la publicación. En Bolivia según un análisis realizado por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) en el período 2005–2018 un 88% de las quemas e incendios forestales tuvieron lugar  en la región Amazónica del país. 

Amenazas y presiones latentes.  El grupo técnico formado por organizaciones de los países parte del informe realizó una colección de mapas con las presiones y amenazas. En ella se aborda seis temas: intervenciones en infraestructura de transportes (vías), energía (hidroeléctricas) e industrias extractivas (minería y petróleo), además de hacer un seguimiento a la frecuencia de quemas y deforestación. Los resultados indican que 68% de las áreas naturales protegidas y territorios indígenas de la región tienen superposición con proyectos de infraestructura y planes de inversión. La RAISG muestra que, sólo considerando minería y petróleo, 87,2 millones de hectáreas o el 22% de los 390 millones de hectáreas dedicadas a la conservación y a territorios indígenas están sujetas a algún tipo de amenaza o presión.

También revelan la presencia de hidroeléctricas y carreteras en áreas naturales protegidas y en territorios indígenas. En este sentido, de las 272 grandes centrales hidroeléctricas en la región amazónica - sean planificadas, en construcción o en operación - 78 están dentro de territorios indígenas y 84 se hallan en conflicto con áreas naturales protegidas. Con relación a las carreteras y vías, de los 136 mil kilómetros mapeados en la región, aproximadamente 20% (26 mil km) están superpuestos con áreas naturales protegidas y territorios indígenas.

Otra amenaza latente en el  territorio boliviano es el cultivo de coca. En el caso de Bolivia, el informe destaca el Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro Sécure (TIPNIS), una de las 22 áreas protegidas nacionales, la cual cubre 1,3 millones de hectáreas está amenazada por el avance de cultivos desarrollados en su límite sur, debido a la expansión de plantaciones de coca junto a la construcción de la nueva carretera Villa Tunari - San Ignacio de Moxos que atravesaría el núcleo para conectar a los departamentos de Cochabamba y Beni.  En el año 2017 se abroga la Ley 180, que declara al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure - TIPNIS patrimonio sociocultural y natural, zona de preservación ecológica, reproducción histórica y hábitat de los pueblos indígenas Chimán, Yuracaré y se aprueba la Ley 969, la cual anula la intangibilidad del TIPNIS en nombre del desarrollo y progreso del país. Este conflicto puso en evidencia la visión de desarrollo del país, basada en la explotación de los recursos naturales, sin considerar los costos y consecuencias socioambientales en el largo plazo. La zona es delimitada por el río Isiboro (al sur) y el río Sécure (al norte). Actualmente el 80% de su extensión se encuentra en buen estado de conservación. 

Millones de hectáreas afectadas. En la Amazonia boliviana, como viene ocurriendo desde hace más de una década, hay una visión de desarrollo enfocada en la conversión de uso del suelo. "Se está transformando su paisaje y alto potencial forestal hacia una economía basada en la ampliación de la agricultura y ganadería extensiva , poco sostenible por sus bajos rendimientos de producción y escasos réditos económicos", cita el informe. En un análisis realizado por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) en el período 2005–2018 indican que el 88% de las quemas e incendios forestales de Bolivia se concentran en la región Amazónica, lo que afecta a más de 18,7 millones de hectáreas, en donde los ecosistemas con mayor impacto son pastizales naturales (70%), comprendidos por sabanas y cerrados, y, en menor proporción (30%) áreas boscosas. El año 2010 fue considerado en Bolivia como el de mayor magnitud e impacto, donde el fuego asociado con la sequía afectó a más de 8,5 millones de hectáreas en la cuenca amazónica.

Debido a la falta de medidas de prevención, el fuego iniciado para habilitar una parcela destinada a la siembra de cultivos o el establecimiento de pastos para ganadería suele descontrolarse, y afectar anualmente, en promedio, más de 4 millones de hectáreas.

Deforestación y pérdida de biodiversidad. La deforestación en el interior de estos territorios y áreas protegidas sigue siendo pequeña en términos absolutos y se encuentra concentrada en regiones críticas. No obstante, hay una tendencia a la aceleración de la pérdida de biodiversidad. Este proceso viene acompañado de una creciente violencia contra los pueblos indígenas. Como mostró recientemente una investigación acerca de 1.356 hechos de amenazas y asesinatos de líderes en América Latina, 56% de esos episodios de violencia (761 registros) pertenece a alguna minoría étnica. Es demostrando que los territorios indígenas y afrodescendientes son especialmente vulnerables a estos intereses criminales. De acuerdo con los nuevos mapas de RAISG, 10,3 millones de hectáreas de áreas naturales protegidas y territorios indígenas fueron directamente afectadas por la deforestación entre 2000 y 2015, lo que representa 12% de la deforestación en la región amazónica. Estos resultados representan una alerta para la protección de la Amazonia. En ese sentido, un estudio reciente de Thomas Lovejoy y Carlos Nobre, publicado en 2018 en la revista Science, resalta que la suma de impactos de la deforestación, el cambio climático y los incendios forestales llevará a un punto de inflexión (o punto de no retorno) al sistema amazónico. Es decir, que tan pronto como sea alcanzado un nivel de deforestación del 20% a 25% habrán consecuencias irreversibles, donde los ecosistemas boscosos se transformarán en no forestales en las regiones este, sur y central de la Amazonia. El estudio se basa en un modelo que tiene por foco la cuenca amazónica sin la inclusión de las cuencas de parte de los ríos Orinoco, Araguaia, Tocantins y las cuencas del Atlántico Norte y zonas costeras.

136 Mil
kilómetros de carreteras aproximadamente  se han desarrollado hasta el 2018 en la Pan Amazonía, siendo que 26 mil kilómetros están localizados dentro de áreas naturales protegidas y territorios indígenas. 

2017 Aprobación
De la Ley 969, anulando la intangibilidad del TIPNIS en nombre del desarrollo y progreso del país.


Natalia  Calderón

Directora Ejecutiva

Fundación Amigos de la Naturaleza

"La deforestación sigue en aumento"

“Amazonía en la Encrucijada” es un especial elaborado por la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciado (RAISG), que quiere mostrar las presiones y amenazas existentes en la Amazonía. Mientras la deforestación en la región sigue en aumento, la agenda política regional propone simplificar las licencias ambientales y aligerar la carga fiscal de los productores rurales, mostrando señales que la agenda política extractivista estará por encima de la agenda ambiental sustentable en la región. La publicación, actualizada al 2018, aborda 6 temas: vías, hidroeléctricas,  minería,  petróleo, quemas y deforestación. Los resultados indican que 68% de las áreas naturales protegidas y territorios indígenas de la región tienen superposición con proyectos de infraestructura y planes de inversión. Para Bolivia, un país amazónico por esencia (65% es cuenca amazónica), las principales presiones están vinculadas a la deforestación y quemas. Análisis realizados por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) en el período 2005–2018 indican que el 88% de las quemas e incendios forestales de Bolivia se concentran en la región Amazónica, afectando a más de 18.7 millones de hectáreas, de los cuáles el 30% ocurren en las áreas boscosas. La dinámica de cambios de uso de suelo detectada desde el 2000 al 2017 (18 años) indica que las formaciones vegetales de la Amazonía (bosque, arbustos y/o pastizales entre otras) se han transformado en un 5%; que en términos de superficie representa la pérdida de 3,7 millones de hectáreas. La conversión de estos 3,7 millones de hectáreas, indica que en 18 años; en la cuenca Amazónica se ha convertido el paisaje natural hacia la agropecuaria en una extensión equivalente al departamento de Tarija.

Karina Sauma

Directora de Comunicación
Fundación amigos de la naturaleza

"La amazonía está siendo amenazada"

La RAISG, Red Amazónica de Información Socioambiental Georeferenciada tiene como objetivo  fortalecer la gobernanza socioambiental amazónica, generando información técnica georreferenciada con datos actuales de cada país miembro. Es el resultado de la cooperación de las ocho organizaciones de la sociedad civil que trabajamos en seis países amazónicos: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.  El análisis se basa en una nueva colección de mapas publicado por RAISG, el cual aborda seis temas: intervenciones por infraestructura de transporte (vías), energía (hidroeléctricas) e industrias extractivas (minería y petróleo), deforestación e intensidad de quemas.  Para nosotros como FAN generar esta información es de vital importancia, puesto que ponemos a disposición de tomadores de decisión datos de gran valor que conllevan a tomar acciones de conservación y uso sostenible del patrimonio natural. En este segundo especial nos hemos enfocado en las presiones que están sobre la Amazonía para que el mundo conozca esta realidad que no es sólo es de los países amazónicos sino de todos, puesto que estamos dañando el pulmón más grande del planeta. La Amazonia está siendo amenazada; los datos son alarmantes es por ello que desde FAN estamos convencidos que debemos conocer para conservar, y nuestra labor está en generar información técnica científica y ponerla a disposición de todos.