Siguenos en:
Jueves
 5 de Diciembre de 2019
Policial
Sucedió en Estados Unidos
Granja de la muerte, asesinó a todas sus parejas
Crueldad. Mató a pretendientes, novios, dos maridos y hasta algunos hijos nacidos de esos casamientos. Y alimentó a los cerdos con la carne de las víctimas.
Miércoles,  31 de Julio, 2019
Granja-de-la-muerte,-asesino-a-todas-sus-parejas

Desde las brumas del tiempo nos es legada la historia de Belle Gunness, una trama que parecería una leyenda urbana... si no fuera porque fue realidad. Cruda e increíble realidad. Se trató de la existencia de una asesina serial digna emula de Henri Desiré Landrú. Y ocurre que esta fémina usaba el mismo modus operandi que hizo célebre al cruel victimario serial francés. También ella atraía a sus desprevenidas parejas valiéndose de anuncios matrimoniales. Una vez establecida la relación amorosa los esquilmaba, y luego los asesinaba enterrando los cadáveres bajo los fondos de su granja. 

Sus orígenes. Nació en Trondhjem, Noruega en 1859 con el nombre de Bella Poulsdatter, y arribó en 1883 a Norteamérica. Se afincó en Chicago, y en 1888 contrajo enlace con un noruego Max Sorensen. Años más tarde los Sorensen se trasladaron a una chacra sita en Austin, Illinois, en donde la esposa se dedicó a concebir hijos y cultivar la tierra. En 1900 Max Sorensen falleció en extrañas circunstancias. La viuda recibió una pequeña suma por la póliza del seguro de vida de su marido y vendió la granja. Con ese dinero retornó a Chicago donde adquirió una pensión. En menos de un mes ese edificio resultó pasto de las llamas, desgracia que no desconsoló a su propietaria, la cual se embolsó una jugosa cifra del seguro. Luego Bella -ahora ya conocida como Belle- compró una pastelería; pero pronto otro incendio arrazó con las instalaciones. Nuevamente el dinero del seguro recién contratado le serviría de consuelo para hacer frente a su sospechosa mala suerte. La compañía de seguros aquí fue más severa, y sólo le entregó el dinero de la póliza tras larga indagatoria. La mujer comprendió que tendría que variar su método delictivo si no quería terminar entre rejas. Por tanto, Belle se marchó con sus hijos al Este de los Estados Unidos, y se instaló en La Porte, próximo a Indiana. Allí cambió su apellido por el de Gunness, después de casarse con Peder Gunness.

Avisos matrimoniales. La muerte de Peder tendría que haber despertado la suspicacia de la flamante compañía de seguros donde Belle había contratado. Y es que el hombre apareció muerto a causa de una profunda herida en su cráneo. Supuestamente una hachuela se deslizó del estante en que se apilaban las herramientas. De estafar a compañías de seguros la mujer pasó a otro rubro delictivo. Un rubro que la haría tristemente célebre. Se dedicó a poner avisos matrimoniales en periódicos locales. "Viuda joven, atractiva y dueña de importante granja desea relacionarse con caballero acomodado y refinado con fines matrimoniales", mentaban estos avisos.

Sus respuestas. Una vez que los candidatos le escribían, Belle les contestaba mediante misivas de este tenor"... Su respuesta a mi anuncio me llenó de alegría pues estoy segura que Ud. es el hombre adecuado para mí. Estoy convencida de que sabrá hacer que tanto yo como mis queridos niños seamos felices, y de que puedo confiarle cuanto poseo en este mundo. Le describo mi actual situación financiera: poseo cincuenta acres de tierra y la cosecha de mi granja es muy variada, pues incluye manzanas, ciruelas y cerezas. Todo esto ya está casi pagado. Tengo tres hijos pequeños: un niño y dos niñas. Perdí a mi esposo en un accidente hace cinco años, y he descubierto que cuidar a los niños y, a la vez, ocuparme de mi granja supera mis fuerzas. Mi idea es tener a un buen compañero a quien confiárselo todo. He decidido que cada candidato que ha merecido mi consideración favorable debe hacer un depósito en efectivo o acciones. Valgo un mínimo de 20.000 dólares, y si Ud. puede traer consigo la suma de 5.000 dólares para demostrar que se toma el asunto en serio, hablaremos del futuro..." Pese al tono crudamente mercantil empleado en sus cartas, ello no desalentó a los interesados. Pronto un desfile de candidatos pasaron por la granja La Porte y conocieron a la amable granjera. Empero, ninguno de aquellos caballeros regresó con vida luego de ingresar al establecimiento rural. Ese año un tribunal investigó al empleado de la dueña llamado Ray Lamphere. Al poco tiempo se supo que el individuo fungía como secuaz de aquella ayudándola a desembarazarse de las víctimas. Además, era amante de Belle. Ray confesó plenamente su participación en los crímenes, aunque insistió en que actuaba bajo las órdenes de la mujer encargándose de esconder los cuerpos y que nunca asesinó a nadie. Nunca más se supo de Belle y sus hijos, después del incendio de su granja.

4 Ocasiones
la Belle cobró dinero por el siniestro de sus negpcios que se incendiaron.

Gabriel Pompo/EEUU eldia@eldia.com.bo