Siguenos en:
Viernes
 20 de Septiembre de 2019
Editorial
Editorial
El fuego no es lo peor que nos pasa
Viernes,  30 de Agosto, 2019
El-fuego-no-es-lo-peor-que-nos-pasa

El mayor problema boliviano aflora a cada paso y se hace patente incluso en las circunstancias más difíciles como la que estamos viviendo, con toda una región en llamas y un enorme desafío ambiental que nadie debería cuestionar o poner en duda.

Un incendio como el que se desató en la Chiquitanía necesitaba de un liderazgo nacional capaz de sumar voluntades, esfuerzos y recursos, pero lo que ha primado ha sido la mezquindad, la búsqueda del protagonismo, la falta de coordinación y también el odio, elemento que ha ardido más que el bosque, porque el régimen viene dándole fuelle desde hace 13 años.

A estas alturas todos sabemos muy bien quién es el principal culpable de los incendios y no nos referimos sólo a una figura política, sino a la falta de previsión, a la visión miope y cortoplacista con la que actuó el Gobierno en su desesperación por ampliar la frontera agropecuaria, que nadie debería objetar, siempre y cuando se haga en condiciones de racionalidad y sostenibilidad. El Gobierno “le metió nomás”, alentado por sectores que supuestamente resultarán beneficiados de este desastre y que están actuando en complicidad con el colonialismo criminal que impulsa el centralismo y que terminará por destruir el departamento, el hábitat, la cultura y los valores que encierra Santa Cruz, cuyo modelo dizque inspira a los principales candidatos a la presidencia.

Este modo de actuar típicamente boliviano fue el que se opuso a la exportación de gas en el 2003, aunque posteriormente se benefició del impulso y los mercados de la industria gasífera que logró el odiado “neoliberalismo”. Como no existe mirada a largo plazo, el “proceso de cambio” no hizo más que devorar la mesa servida y terminado el festín pone la mirada en la agropecuaria cruceña y beniana, que en principio intentó destruir, pero que ahora quiere usar para darle de comer a su insaciable sistema de reproducción política.

El fuego todavía no se ha apagado, pero ya está encendido el debate sobre lo que haya que hacer en el futuro inmediato. Nadie se pone de acuerdo y mientras algunos proponen la pausa ecológica, otros creen que debe dejarse como está y aprovechar que las llamas han dejado el campo abierto para meter arado y poblar de animales, alentados por el aparente giro del régimen que suelta una migaja con la exportación de carne.

Hay quienes están de acuerdo en que las leyes deben seguir permitiendo esta forma suicida de extensión de las zonas cultivables. Nadie discute que Santa Cruz y Bolivia deben aumentar la producción, pero al menos revisemos los pro y los contra, analicemos la ecuación costo-beneficio y pongamos en el tapete argumentos científicos, criterios ambientales y obviamente económicos, puesto que no es ninguna ganancia obtener pan para hoy y hambre para mañana. Por una vez en la vida pensemos en el futuro del país, de la región y en el bienestar de las próximas generaciones. Es la ocasión para ponernos de acuerdo en un tema vital, es la oportunidad de elaborar un plan de largo impacto, de lo contrario, el fuego no será lo peor que nos pase.

Nadie discute que Santa Cruz y Bolivia deben aumentar la producción, pero al menos revisemos los pro y los contra, analicemos la ecuación costo-beneficio y pongamos en el tapete argumentos científicos, criterios ambientales y obviamente económicos, puesto que no es ninguna ganancia obtener pan para hoy y hambre para mañana.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día