Siguenos en:
Jueves
 20 de Junio de 2019
Editorial
Editorial
El ciudadano ausente
Martes,  4 de Junio, 2019
El-ciudadano-ausente

La campaña electoral que acaba de empezar será una de las más intensas de la historia del país; también será una de las más costosas, la más polémica por las amenazas de fraude y los hechos la encaminan a ser la más alejada del ciudadano, cuyo papel se reducirá a presenciar la lucha encarnizada entre las facciones políticas que en lugar de propuestas se limitarán a lanzar ataques, descalificaciones y denuncias. No habrá posibilidades de contrastar ni de investigar por la debilidad tanto institucional como mediática, pues la escasa prensa independiente que queda en el país no dispone de la capacidad para informar con suficiencia a la población.

Una campaña sana y plenamente democrática debería suponer la libre circulación de información sobre los programas y las propuestas de los candidatos; el ejercicio pleno de la libertad de expresión y la intensificación del debate, pero es obvio que esos elementos serán los grandes ausentes de este periodo en el que la exclusividad la tendrá la propaganda, los monólogos y la ausencia de confrontación de ideas. En ese escenario, el votante no tendrá la oportunidad de discernir ni de ejercer su derecho al voto con plena conciencia de lo que está eligiendo.

Las redes sociales servirán de paliativo, pero estos espacios no logran brindar la oportunidad de profundizar y simplemente son un medio de expresión del descontento y de la indignación popular que no consigue estructurar un discurso político coherente capaz de orientar al ciudadano. En todo caso, los medios informáticos podrían convertirse en el instrumento de propagación de las denominadas “noticias falsas”, un artilugio que se ha vuelto estratégico para los candidatos en todo el mundo y que seguramente harán su debut en nuestro medio. El oficialismo ha identificado a las redes como su principal enemigo; es el único ámbito que no ha conseguido controlar y a través del concepto de “guerra digital” hará todo lo posible por bombardear los resquicios de disidencia que todavía quedan.

En este contexto es imposible pensar en el establecimiento de una agenda ciudadana para esta campaña, no hay forma de que los candidatos respeten las prioridades sociales y económicas y menos aún enfatizar en las políticas públicas que se deben desarrollar y que la gente necesita conocer. El problema se agrava ante la inexistencia de un árbitro imparcial que pueda poner freno a los excesos en el bombardeo y el derroche proselitista que abusa de los recursos y propiedades estatales para apuntalar a un solo candidato.

Es imposible pensar en el fortalecimiento de la democracia si mantenemos al ciudadano a oscuras, apartado del debate público, desinformado acerca de lo que hacen y dicen los políticos, sin la posibilidad de hacer valer sus demandas, hecho solo posible cuando la información fluye sin la censura y las presiones del poder.

En Bolivia, las elecciones siguen siendo nada más que un formalismo en el que se vota pero no se elige. 

Es imposible pensar en el fortalecimiento de la democracia si mantenemos al ciudadano a oscuras, apartado del debate público, desinformado acerca de lo que hacen y dicen los políticos, sin la posibilidad de hacer valer sus demandas, hecho solo posible cuando la información fluye sin la censura y las presiones del poder.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día