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Domingo
 18 de Agosto de 2019
Policial
Un Exdirector nacional de régimen penitenciario corroboró lo denunciado
Dolor y castigo en San Pedro, internos relatan anónimamente lo que sufren
Denuncia. Los internos señalan que existen ambientes insalubres y nauseabundos donde son encerrados.
Miércoles,  31 de Julio, 2019
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La cárcel de San Pedro de La Paz, la segunda con mayor población penitenciaria en Bolivia y donde se registran más muertes por enfermedad, también es referente por sus celdas de aislamiento, castigos y torturas infligidas por policías y delegados, encubiertos por el personal penitenciario. 

Los internos pueden permanecer de manera indefinida en estos lugares, hecho que va contra la ley, en donde incluso se les priva de salir al sol y al baño por semanas enteras. Los que llegan a parar a estos lugares son reclusos con problemas de violencia, faltas disciplinarias, alcohólicos, drogadictos y también quienes protestan por los abusos que cometen los delegados: los que reclaman por los cobros, la calidad de la comida. Muchos están sin resolución de sanción disciplinaria. 

El penal de San Pedro dispone de sectores de aislamiento conocidos como La Grulla y Muralla. La Grulla está ubicado en la sección la Posta, pegado al muro perimetral que da a la calle Cañada Strongest; su longitud aproximada es de 3 metros de ancho por 30 de largo, con siete celdas de 4x2 metros cada una, donde habitan casi 40 internos, "con ambientes en condiciones deplorables y donde el acceso a la luz natural es limitado", según refirió la Defensoría del Pueblo en un informe presentado este año.

Las celdas 2 y 7 de La Grulla constituyen lugares de castigo. Antes de entrar a La Grulla, está el Buzón, otra celda de 2x2 metros, en el que se mantiene hacinado a presos castigados.

No entra el sol. El sector Muralla se encuentra ubicada en la parte lateral de la cárcel, sobre la calle General González, enclavada entre el muro perimetral y la pared del edificio. En el lugar no existe ingreso de la luz solar. El callejón cuenta con 12 celdas y una de castigo llamada 14, donde hay unos 43 privados de libertad, de los cuales 26 son permanentes -según la ley solo puedan permanecer máximo 20 días- y 17 cumplen sanción disciplinaria. Las celdas son de 4x2 metros, caracterizadas por mucha humedad en paredes y pisos. Antes de ingresar a Muralla hay otra celda pequeña de castigo llamada Gallinero.

Roberto (nombre ficticio) pasó más de un año en La Grulla. Estuvo dos meses en la celda 7 de castigo, donde no se le permitió salir en todo ese tiempo. Cuenta que tuvo que hacer sus necesidades en bolsas y comer en el mismo lugar durante ese tiempo. Por más que envió cartas al gobernador de la cárcel para salir a tomar sol nunca se le concedió. "La celda es húmeda y sin ventilación, parece una tumba, te llevan sin nada, sin colchón ni cama, y en el lugar hay un baño malogrado del que salen olores nauseabundos", dice.

Durante ese tiempo el preso se deprime, se perturba por la situación que atraviesa, hasta no saber quién es.

Durante su estadía nunca recibió revisión médica, aunque la ley dice que debería ser diaria. "Es un lugar de tortura que legalizan las autoridades penitenciarias", dice Roberto.

Temido por los reos. El Algunos internos señalan que "si crees que has caído muy bajo al llegar a esas condiciones, puedes caer más abajo aún". La Grulla es un lugar muy temido por los presos, porque muchos al llegar ahí son olvidados por las autoridades, más aún si no tienen familiares que reclamen por ellos. Para el cofundador del Instituto para la Prevención de la Tortura (ITEI), Andrés Gautier, los lugares de aislamiento tienen efecto en los internos porque "es una manera de tratar a la persona de basura, (decirle que el preso) no es digno de un trato humano, y eso afecta a la persona".

Dice que unos saben resistir, pelean por su dignidad, pero otros reaccionan en formas más depresivas, pierden fuerza, se desaniman.

"Las autoridades saben muy bien el efecto que tiene en la persona las condiciones infrahumanas, antihigiénicas, nauseabundas, el efecto que tiene en el ser humano, lo saben, si no, no mandarían a las personas en esas condiciones", expresó. 

Javier (nombre ficticio), que estuvo aislado en Muralla, refiere que es un lugar totalmente insalubre, donde un hueco que da al desagüe sirve a los internos para que hagan sus necesidades. El olor es realmente repugnante, no llega el sol, y donde "muchos internos duermen en colchones en el piso como sardinas".

Pese a que la administración del penal considera a La Grulla y Muralla "celdas de contención y seguridad", el abuso entre presos existe. Pero quien tiene dinero paga y sale. El pobre se queda. "Incluso cuando el coronel (Gobernador del penal) da una sanción de 20 días (a un interno), va el familiar y el abogado a hablar y resulta que a los dos o tres días está nuevamente en población, eso se debe a que hay influencias económicas", señala el exdirector de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos.

Tortura y crueldad.Diversas personas entrevistadas por el Subcomité para la Prevención de la Tortura de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que visitó Bolivia en 2017 denunciaron que las prácticas de tortura y malos tratos en los penales eran utilizadas con frecuencia por la policía, el servicio penitenciario y los "autogobiernos" (delegados) como métodos de investigación, extorsión, castigo y sanciones disciplinarias; y por lo testimonios recogidos por ANF esta situación continúa, y muestra de ello son las denuncias que existen contra el equipo multidisciplinario de San Pedro en el Ministerio Público.   Los internos señalan que todo lo que sucede dentro de San Pedro ocurre con conocimiento de las autoridades penitenciarias que incluso hacen lo posible para que esto no trascienda fuera del  penal.

70 Por ciento
de los reos en Bolivia no tiene sentencia ejecutoriada.

25 Reclusos
fallecieron el 2016, la mitad fueron por enfermedades.

98 Cárceles
y carceletas cuenta Bolivia y 19 recintos que son grandes.


Los castigos al que son sometidos los internos

Hay castigos como la "arroba", que son 11 chicotazos con cable de alta tensión que se aplican a los presos a criterio de los delegados y los "disciplinas", que son una especie de personal de seguridad de los delegados.También los zambullen en las piscinas o les dan trabajos como barrer las secciones, trabajar en la cocina durante largas horas y con mucha presión, sacar la basura, entre otros. Todo en nombre del "autogobierno" ante la ausencia del Estado.

El Calabozo es otro lugar de castigo completamente aislado de luz, de 1x1.5 metros, frío y con olor putrefacto, ubicado en la puerta de Los Pinos. "Estos lugares tiene el propósito de gastarte la vida". Los pozos o piscinas donde se sumerge a los internos son dos: uno ubicado en la plaza a la entrada del penal, y el otro más profundo en la sección San Martín, donde en febrero de este año falleció un interno al ser empujado por un policía, según refieren los presos. Hasta el momento no se conocen a los responsables de esa muerte. La policía dijo al respecto que el interno entró por su propia voluntad al pozo, y al salir dio unos pasos y se desvaneció. 

El Día / Diario La Nación eldia@eldia.com.bo
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