Siguenos en:
Lunes
 30 de Marzo de 2020
Editorial
Editorial
Coherencia frente a la crisis
Miércoles,  18 de Marzo, 2020
Coherencia-frente-a-la-crisis

El mejor ejemplo de lo que podría ocurrir en Bolivia si se mantiene la fecha de las elecciones, fijadas para el 3 de mayo, es lo que acaba de pasar en Francia, donde las autoridades se negaron a cambiar la fecha de los comicios municipales celebrados el pasado domingo.

En medio del pánico y la paralización del país debido a la emergencia del Coronavirus, la gente fue convocada a votar y apenas acudió el 40 por ciento de los empadronados, lo que ocasionó un abstencionismo histórico que le resta toda legitimidad al acto electoral.

Curiosamente, el presidente Emmanuel Macron fue el que más se opuso a la postergación y, además de que resultó el más perjudicado por los resultados, hoy se declara literalmente superado por la epidemia y decreta una suerte de “estado de guerra” contra el virus que ha ocasionado  6.633 casos de infección y 148 muertes. En esta situación, el mandatario ha decidido suspender la segunda vuelta que estaba prevista para este 22 marzo, hecho que podría provocar la anulación total de las elecciones, de acuerdo al análisis de varios constitucionalistas franceses. En resumen, a la impresionante crisis sanitaria y sus graves consecuencias económicas, se le podría sumar una convulsión política de grandes proporciones, muy fácil de predecir luego de un largo periodo de agitación e inestabilidad.

En Francia, el 60 por ciento de los que estaban anotados para sufragar fueron mucho más inteligentes que sus líderes. Ellos sabían que las aglomeraciones en los centros de votación eran un foco de propagación del Coronavirus y posiblemente así ha ocurrido luego de comprobarse el despegue de nuevos contagiados. Los políticos cayeron en un cálculo tan absurdo como suicida, que sin duda alguna les pasará una costosa factura.

En Bolivia, es muy fácil predecir quiénes están dispuestos a hacer locuras con la política y obviamente no van a medir consecuencias a la hora de sacar ventaja con la epidemia, que afortunadamente no ha causado estragos en nuestro país. Justamente, es la hora de estar pendientes de la salud, enfocados en la ciudadanía que necesita a sus líderes para superar la crisis, para recibir el aliento y la esperanza de que esta situación no se vaya a mayores, que no acarree consecuencias económicas graves ni derive en inestabilidad.

Tanto el Gobierno como los diferentes candidatos deben analizar a fondo el estado de cosas, transmitirle al Tribunal Supremo Electoral las señales adecuadas, para que se pueda tomar una decisión sabia, acorde con las circunstancias y el desafío histórico que tiene Bolivia, no solo frente a sus ciudadanos, sino también en relación al mundo, que está embarcado en el mismo reto de derrotar al peor enemigo que haya tenido la humanidad.

En Bolivia, es muy fácil predecir quiénes están dispuestos a hacer locuras con la política y obviamente no van a medir consecuencias a la hora de sacar ventaja con la epidemia, que afortunadamente no ha causado estragos en nuestro país.