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Editorial
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Aprender de errores y aciertos ajenos
Martes,  17 de Marzo, 2020
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Pueden parecer extremas las medidas que toma el Gobierno para contener el avance del Coronavirus, pero todo lo que se haga en este momento, con la mayor premura y cierto grado de radicalidad, permitirá reducir al mínimo los contagios y sobre todo, evitar que la epidemia se prolongue en el tiempo.

Afortunadamente Bolivia puede aprender de los errores que han cometido algunos países y también de los aciertos. Las naciones europeas, entre ellas, España e Italia, pecaron de excesiva confianza y ahora están pagando el pecado de no haber actuado a tiempo con medidas preventivas efectivas que no requieren de grandes esfuerzos, más que la cooperación de la gente que naturalmente responde a la capacidad de liderazgo de las autoridades. Por ello es que Europa es hoy el principal foco de contagio y controlar la situación les tomará más tiempo del previsto inicialmente, mientras que los países asiáticos, donde empezó esta pesadilla, están celebrando la estrepitosa caída de nuevos infectados y la pronta superación de la emergencia.

Sin duda alguna, Corea es el mejor modelo en cuanto a reacción rápida y efectiva. En las primeras semanas de la epidemia fue el segundo país con mayor número de contagiados y han conseguido controlar la situación gracias a la determinación de sus autoridades. Ante los primeros contagios, los alcaldes de algunas ciudades no dudaron en decretar cuarentena, limitar al mínimo el contacto de las personas, suspendieron muchas actividades, espectáculos y cualquier evento que implique aglomeraciones. En las estaciones de trenes colocaron dispensadores de material desinfectante y recomendaron a la gente que se quede en sus casas y que utilice barbijos todo el tiempo. En los centros médicos hacían miles de exámenes diarios, incluso a personas que no presentaban síntomas del coronavirus.

Con estas acciones Corea logró cambiar radicalmente la amenaza en menos de 15 días, sin necesidad de aislar ciudades, como hicieron los chinos, que fueron criticados por el abuso de autoridad. Lamentablemente, naciones democráticas se han visto obligadas a hacer lo mismo por no haber actuado con la misma determinación que los coreanos y precisamente es lo que tenemos que evitar en nuestro país, donde disponemos de menos recursos para atender un virtual crecimiento del número de enfermos.

En definitiva, lo que hagamos hoy para obligar a la gente a que permanezca el mayor tiempo posible en sus casas, ayudará a reducir el contacto humano, especialmente con grupos de riesgo y en consecuencia permitirá identificar y aislar los focos de contagio. El sacrificio que se le exige al ciudadano es poco en comparación con las ventajas que otorga esta medida tan simple pero eficaz.

Corea logró cambiar radicalmente la amenaza en menos de 15 días, sin necesidad de aislar ciudades, como hicieron los chinos, que fueron criticados por el abuso de autoridad. Lamentablemente, naciones democráticas se han visto obligadas a hacer lo mismo por no haber actuado con la misma determinación