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 24 de Febrero de 2020
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Entrevista: Javier Algarañaz Cargo: Director de Getsap
'En Bolivia falta esa cultura de la innovación'
Miércoles,  22 de Junio, 2016
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Innovation For Business (i4B), se denomina el evento que se desarrollará el próximo 29 de junio en la ciudad de Santa Cruz. Para el efecto, según Actualisap Consultores, organizadora del evento, se tiene asegurado al menos cuatro exponentes de talla mundial para hablar de “innovación en las empresas”. Su director, Javier Algarañaz, en contacto con El Día, nos describe cómo el concepto como práctica diaria en la vida de las compañías y los empresarios sigue siendo un tema pendiente a desarrollar en nuestro país. 

P. ¿Qué entendemos por innovación?
J.A.: La innovación empresarial  o en  negocios hoy en día es fundamental para que las empresas en un mercado dinámico, logren ventajas competitivas frente a otras. 

P. ¿Es algo ineludible?
J.A.: Yo creo que sí. Porque hacer más de lo mismo para los empresarios y las empresas es tener vida corta en el mercado. Hoy en día existen elementos como la tecnología en el que las empresas que no adoptan por la innovación y tecnología, tienden a ser menos eficientes, tienden a tener costos mucho más altos de operación; en definitiva no puedan generar valor a sus clientes.

P. ¿En qué aspectos innovar?
J.A.: En mejora de procesos internos, en mejora de la calidad de sus  productos, en la adecuada aprehensión de la tecnología, entre muchos otros factores que permiten reinventarse y ser creativos para ser competitivos.

P. ¿Cómo estamos en Bolivia?
J.A.: Otras economías del mundo tienen bastante avanzado el concepto de la innovación. En el país no hemos desarrollado una cultura de innovación desde la formación de la educación de las universidades. Las empresas con raras excepciones tienen programas de innovación que premien la creatividad, que su gente, sus funcionarios y trabajadores se motiven a ser creativos, a proponer mejoras. Los empresarios en Bolivia no tenemos esa cultura.  Entonces hay mucho por hacer y hay necesidad de hacerlo.

P. ¿El Estado por su parte hace algo por la innovación?
J.A.: Tampoco, por lo menos no se conocen programas formales del  Estado, que fomenten la innovación en sus instituciones, menos en las empresas estratégicas. Si en alguna de ellas existe, es muy básica. 

P. ¿En qué se debe trabajar?
J.A.: La innovación es un tema que debiera estar en la formación de la gente; de  los estudiantes, de la misma universidad. Es vital, los países del Asia han apostado en la educación y han logrado consolidar el concepto de la innovación con programas en sus sistemas de formación. Por eso han logrado consolidarse como están hoy, vendiéndonos tecnología y bienestar para sus propios habitantes.

P. ¿Es sinónimo de tecnología?
J.A.: No necesariamente implica tecnología. La tecnología solo es una forma de innovar. Una empresa puede introducir tecnología, obviamente de alguna manera se está innovando, pero puede estar introduciendo problemas si es mal pensada, no bien entendida, mal adecuada y mal utilizada.

P. Pero sigue siendo un instrumento de primera mano...
J.A.: La tecnología en este momento es un elemento central de la innovación. Desde el celular hasta el resto de las telecomunicaciones es vital para innovar.

P. ¿En Bolivia en qué sectores se innova más?
J.A.: Son contados. En las telecomunicaciones, en la banca y después cuesta encontrar uno tercero y los consiguientes. En realidad esos dos son los sectores más competitivos en el país. Ese ambiente de competencia les obliga a ser innovadores cada vez para lograr más ventajas competitivas en el mercado. Si usted tiene competencia, está obligado a pensar mejor e invertir mejor, ser creativo. Todo eso obliga a innovarse.

P. ¿Qué dimensiones tiene la innovación?
J.A.: La innovación no tiene tamaño. Yo puedo ser una microempresa, pero por mi cualidad de ser una compañía innovadora puedo tener un producto muy interesantes, puedo tener un segmento de mercado muy capturado y a partir de ahí puedo expandirme como compañía. Y como empresa puedo pasar de micro, a mediano,  así sucesivamente.

P. ¿Cuáles son las limitaciones que aún tenemos?
J.A.: El mayor problema está en que no estamos formados para ser innovadores. Tenemos una cultura del conformismo y de no arriesgar a nuevos desafíos.

P. ¿Cuáles deben ser los retos?
J.A.: Utilizar inteligentemente programas de innovación que les permitan a las compañías introducir nuevas formas de hacer las cosas, nuevas tecnologías que les permitan generar valor a sus clientes, ser más eficientes en sus costos, de esa manera ser más sostenibles en el tiempo en términos de inversión y capacidad de crecimiento. En ese ámbito, la innovación es un ejercicio, un estado  permanente. No tiene límites y menos argumentos.