Siguenos en:
Lunes
 17 de Febrero de 2020
Encuentro
Johannesburgo-Sudáfrica
El ballet hace su debut en los barrios pobres de Sudáfrica
Durante décadas esta disciplina solo estaba reservada para la minoría blanca. Hoy llega hasta Soweto, el pueblo de Mandela.
Martes,  21 de Junio, 2016
El-ballet-hace-su-debut-en-los-barrios-pobres-de-Sudafrica
Ref. Fotografia: La profesora de danza cubana María Torguet enseña ballet clásico en Johannesburgo. Foto: elnuevoherald

En un estudio de baile de Soweto con espejos vetustos, varios adultos repiten la primera posición en la barra. El ballet, que en Sudáfrica estuvo durante décadas reservado a la minoría blanca, hizo su debut en los barrios pobres.

Veintidós años después del fin oficial del apartheid, "tenemos bailarines extraordinarios de danza contemporánea, pero no de ballet," constata Dirk Badenhorst, presidente de la Competición Sudafricana de Danza Clásica, que revela nuevos talentos en el continente.

"Durante mucho tiempo sólo los blancos podían acceder al ballet, que se enseñaba únicamente en sus barrios. Hoy hay cuatro profesores negros" en Sudáfrica, explica Badenhorst, decidido a cambiar las cosas con su nuevo proyecto de formación en danza clásica en los "townships", los barrios pobres.

Las clases tienen lugar en el corazón de Soweto, al lado del museo Hector Pieterson, un muchacho de 12 años fallecido durante el levantamiento de Soweto en 1976.

"Recto, recto, recto", repite María de Torguet, profesora de danza clásica, señalando la espalda de uno de sus ocho estudiantes, todos adultos negros.

"Cuando era un niño no existían las clases de danza clásica en los townships. Teníamos que ir a la ciudad y era demasiado caro", cuenta una estudiante, Mmule Mokgele, entre dos ejercicios en la barra. "Ahora tenemos danza clásica en los townships", se entusiasma. 

Mmule, de 34 años, enseña danza contemporánea y afrofusión en Soweto en una escuela desafectada, pero ahora ha decidido formarse en danza clásica.

"Es la base de todos los entrenamientos. La danza clásica te permite adquirir una disciplina mental y física, y aprender luego con más facilidad los otros estilos de danza", explica esta mujer de cabello corto teñido de rojo, camiseta amplia y piernas musculosas debajo de mallas negras.

Todos los martes por la mañana, repite sin descanso la primera posición, encadena con los pliés, y trabaja la posición de sus brazos, bajo la mirada atenta y sin concesiones de María. Por la tarde, enseña a niños de alrededor diez años lo que aprendió unas horas antes.