
En una entrevista concedida a la Agencia EFE, el presidente Rodrigo Paz se refirió al rumbo de la política exterior de Bolivia bajo una visión estrictamente pragmática y alejada de posturas dogmáticas, dejando una de las frases más comentadas de su intervención: "La ideología no da de comer".
El mandatario explicó que la prioridad del país es mantener relaciones abiertas y de respeto mutuo con las distintas naciones del mundo, sin distinción de tendencias políticas. Al respecto, señaló:
"Hoy nos sentamos con Trump y mañana con un gran amigo como Lula, porque respetamos las decisiones de cada nación y defendemos siempre la democracia".
Asimismo, al hacer un balance de su gestión tras cumplirse su primer año al frente del Ejecutivo, el mandatario reconoció que los desafíos económicos y administrativos han sido complejos, pero destacó el esfuerzo sostenido de su administración:
"En este primer año, nuestra tarea ha sido ordenar la casa. No es fácil, lo sabemos, y estamos trabajando por una Patria que produce".