
La Gobernación de Santa Cruz anunció que reparará las graderías de las curvas del estadio Ramón "Tahuichi" Aguilera, luego de que fueran observadas tanto por la Conmebol como por la Contraloría General del Estado con miras a la final de la Copa Sudamericana 2027.
El secretario de Desarrollo Económico de la Gobernación, Roberto Gil, informó que durante las inspecciones se detectaron desprendimientos de hormigón, barras de acero expuestas y corroídas, además de fisuras en la parte inferior de las estructuras. Estas deficiencias ya habían sido señaladas por la Conmebol durante las evaluaciones realizadas para la organización de la final del torneo continental.
Gil aclaró que, por el momento, no existe riesgo de colapso, aunque reconoció que el deterioro de la infraestructura requiere una intervención. Para ello, la Gobernación trabaja en coordinación con la Sociedad de Ingenieros y la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), con el objetivo de contar con el respaldo técnico necesario.
Asimismo, indicó que una parte importante del crédito de Bs 50 millones gestionado ante la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) será destinada a la reparación de las graderías. La autoridad espera que en los próximos 20 días concluya el proceso de adjudicación de la empresa constructora para iniciar los trabajos.
Por otra parte, Gil anunció que la Auditoría General de la Gobernación revisará los contratos del Plan de Patrocinio Deportivo del Tahuichi, después de que la Contraloría identificara posibles irregularidades y riesgos relacionados con su legalidad, las competencias de las autoridades que los suscribieron y la proporcionalidad de los beneficios comerciales concedidos.
El informe de la Contraloría, elaborado a solicitud de la propia Gobernación, identificó cuatro aspectos relevantes en el proyecto de mejoramiento del estadio. Entre ellos figura la falta de una planificación integral que estableciera con claridad los objetivos, alcances, costos, cronogramas y la articulación de las diferentes obras ejecutadas.
También se observaron diferencias en la secuencia de los documentos de preinversión relacionados con la construcción de las cubiertas, una intervención que representó una inversión aproximada de Bs 48,4 millones. Según Gil, estos aspectos deberán ser esclarecidos mediante los procedimientos de control correspondientes.
Finalmente, el Plan de Patrocinio Deportivo, que comprometió alrededor de Bs 44,2 millones, también quedó bajo observación. La Contraloría advirtió riesgos sobre la legalidad de los contratos, las atribuciones de las autoridades que los firmaron, la correspondencia entre los aportes comprometidos y las obras ejecutadas, así como la proporcionalidad entre las contribuciones de los patrocinadores y los beneficios comerciales otorgados.