
La modelo alemana Heidi Klum volvió a acaparar las miradas durante su tradicional fiesta de Halloween en Nueva York, donde presentó una de las caracterizaciones más elaboradas de su trayectoria. Para celebrar el 25 aniversario de su evento conocido como “Heidiween”, la celebridad se transformó en una gigantesca mano cercenada, con sangre artificial, uñas rojas y su rostro ubicado en el centro de la palma.
El disfraz reprodujo detalles de su propia mano izquierda,
incluidos sus anillos de compromiso y matrimonio, además de un tatuaje que
lleva en uno de sus dedos. Para conseguir el impactante resultado, Klum trabajó
junto al diseñador de efectos especiales Mike Marino, quien utilizó escaneos
corporales, prótesis y una estructura especial que permitiera recrear la
anatomía con gran realismo. La preparación para lucir el atuendo requirió entre
cinco y seis horas, mientras que la idea comenzó a desarrollarse
aproximadamente un año antes de la celebración.
La modelo llegó a la fiesta a bordo de un camión decorado
con señales de advertencia y necesitó la ayuda de personas vestidas con trajes
de protección para descender del vehículo. Su esposo, el músico Tom Kaulitz, no
estuvo presente debido a compromisos profesionales, aunque su nombre apareció
en el tatuaje reproducido en el disfraz. A lo largo de los años, Klum se ha
caracterizado por sus transformaciones extravagantes, entre ellas un gusano, un
pavo real, Medusa y el extraterrestre E.T., consolidando su celebración como
una de las más llamativas de Halloween.