Bajo el penoco

Dato mata relato

| 2026-10-31 00:10:00

Hace unos días, Bolivia votó en la ONU a favor de levantar el embargo estadounidense contra Cuba, mientras otros países de la región, como Argentina, Colombia, Ecuador y Costa Rica, rechazaron la resolución. La votación vuelve a desnudar las contradicciones de Rodrigo Paz, que firma con una mano y borra con la otra. En los papeles, acepta ser aliado de Estados Unidos, pero en los hechos sigue haciendo lo mismo que el MAS: conservar los viejos alineamientos diplomáticos y mantener los principios populistas que marcaron la política de los últimos años. Mientras otros gobiernos revisan sus posiciones y actúan con coherencia, Bolivia permanece atrapada en la ambigüedad. No solo mantiene la diplomacia masista, sino también sus lineamientos ideológicos. La contradicción va más allá de la política exterior. El Gobierno sigue atado a leyes socialistas que ahuyentan las inversiones y tampoco ha tomado decisiones firmes contra el crimen organizado, un asunto central en su supuesta alianza con Washington. Por ahora, Bolivia cambia el relato, pero conserva las prácticas del pasado.