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Muere a los 96 años Dolores Huerta, histórica líder de migrantes en EEUU

La cofundadora del sindicato United Farm Workers dedicó décadas a defender los derechos laborales y de la comunidad latina. Su legado quedó marcado por la lucha por mejores salarios y por las denuncias de abuso sexual que reveló contra César Chávez meses antes de su muerte.

Internacional | Agencia | 2026-10-28 21:25:24

Dolores Huerta, histórica activista por los derechos laborales y cofundadora del movimiento sindical de los trabajadores agrícolas en Estados Unidos, murió este miércoles a los 96 años en su residencia de Bakersfield, California. Su familia confirmó el fallecimiento mediante un comunicado, mientras un portavoz informó al diario The New York Times que la causa fue un cáncer.

Huerta dedicó gran parte de su vida a organizar a los campesinos, defender mejores condiciones laborales y promover los derechos civiles de la comunidad latina. Su trabajo la convirtió en una de las figuras más reconocidas de las luchas sociales en Estados Unidos y en una referente para generaciones de activistas.

En 1962, Huerta fundó junto a César Chávez la organización que posteriormente se convertiría en United Farm Workers (UFW), uno de los sindicatos más importantes en la defensa de los trabajadores agrícolas. La organización impulsó campañas para mejorar los salarios, las condiciones de trabajo y la representación de los campesinos en las negociaciones laborales.

Uno de los hitos de su trayectoria fue el boicot nacional a la uva, una campaña que contribuyó a visibilizar las condiciones laborales en los campos agrícolas y a presionar a los productores para alcanzar acuerdos colectivos. Su activismo también ayudó a fortalecer la participación política y social de los trabajadores latinos.

Entre los reconocimientos que recibió destaca la Medalla Presidencial de la Libertad, que le entregó el entonces presidente Barack Obama en 2012. Durante la ceremonia, Obama destacó su compromiso con los campesinos y recordó que Huerta decidió involucrarse en la organización sindical después de conocer las dificultades que enfrentaban los niños durante su etapa como maestra.

La muerte de Huerta provocó reacciones de dirigentes políticos, organizaciones civiles y personas que encontraron inspiración en su trayectoria. Deanna Muñoz, fundadora del Chicano Center for the Arts, afirmó que el valor, el amor y el sentido de propósito de la activista siguen vivos en quienes se niegan a guardar silencio. Otros representantes destacaron su contribución a los derechos civiles y al fortalecimiento de la participación política latina.

La congresista demócrata de Nuevo México Teresa Leger Fernández recordó los actos en los que Huerta preguntaba quién tenía el poder y el público respondía que pertenecía al pueblo. Según la legisladora, su legado continuará inspirando a quienes se organizan, votan y defienden la justicia social.

Derrick Johnson, presidente de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color, también destacó su compromiso con los derechos laborales y civiles. Por su parte, Katharine Pichardo, directora ejecutiva de Latino Victory Project, sostuvo que Huerta contribuyó a abrir espacios para el activismo de las mujeres latinas y el crecimiento de la representación política de esa comunidad.

En marzo de 2026, Huerta reveló públicamente que César Chávez la había agredido sexualmente en dos ocasiones décadas atrás y que había quedado embarazada como consecuencia de esos abusos. La activista explicó que mantuvo el silencio durante aproximadamente 60 años por temor a que no le creyeran y por no querer perjudicar al movimiento sindical en un contexto de hostilidad policial contra sus integrantes.

Huerta afirmó que decidió hablar después de conocer una investigación periodística sobre presuntos abusos sexuales cometidos por Chávez, incluso contra menores de edad. Su testimonio reabrió el debate sobre la conducta del histórico dirigente sindical y la forma en que debe evaluarse su legado. Las denuncias también provocaron la cancelación o modificación de algunos homenajes previstos en su honor durante 2026.

La activista tuvo 11 hijos en tres relaciones. En sus declaraciones sobre el abuso, explicó que los hijos concebidos como consecuencia de las agresiones mantuvieron una relación cercana con sus otros hermanos, aunque durante décadas desconocieron toda la verdad sobre su origen. Huerta aseguró que no conocía las denuncias de abusos contra otras mujeres y jóvenes vinculadas al sindicato.

Ken Salazar, exsecretario del Interior de Estados Unidos, recordó haber trabajado junto a Huerta durante más de 50 años y destacó su defensa de los trabajadores agrícolas. Su trayectoria quedó asociada a la consigna “Sí, se puede”, convertida en un símbolo de movilización social y participación política. Su muerte cierra una etapa en la historia del movimiento campesino estadounidense, pero su influencia permanece en las organizaciones laborales y civiles que continúan defendiendo los derechos de los trabajadores.