Bajo el penoco

Lo que nunca falla

| 2026-10-28 06:15:48

Hay una fórmula que no falla en política: regalar dinero ajeno. No importa que el barco de la economía esté hundiéndose; mientras lleguen los regalos, muchos pasajeros prefieren no mirar el naufragio. Eso hizo Lula en Brasil para conquistar la segunda vuelta: aumentó los beneficios del bono Bolsa Familia, adelantó los pagos para que 50 millones de beneficiarios cobraran antes de votar, impulsó la condonación parcial de deudas privadas financiada con recursos públicos, permitió utilizar ahorros laborales para cancelarlas, promovió la reducción de la jornada semanal de 44 a 40 horas sin rebajar los salarios y ofreció transporte público gratuito los fines de semana y feriados. Una generosa lluvia de beneficios justo antes de abrir las urnas, y el resultado asombró a todos. Dio vuelta a los números y conquistó diez millones de votos adicionales. Esa receta no es nueva y, como decimos, es irresistible. El problema es que tampoco falla el pronóstico para aquellos países que convierten el «almuerzo gratis» en una política de Estado. No hace falta repetirlo: Cuba y Venezuela son los mejores ejemplos de lo que nunca falla.