
La justicia determinó este fin de semana enviar a la cárcel de Patacamaya con detención preventiva al teniente coronel Marcelo Ferrufino, sospechado de la desaparición de maletas del en el operativo para la detención de Sebastián Marset.
El plazo de la detención preventiva es de seis meses, mientras se desarrolla la investigación.
Sin embargo, en su audiencia cautelar, el policía defendió el operativo realizado junto Grupo Especial de Acciones Tácticas (GEAT), cuando en marco se capturó al uruguayo.
“Estoy seguro de que de los 35 mil hombres en la Policía Boliviana, nadie se hubiera animado a hacerlo. Nadie. Los que lo hemos hecho, lo hemos hecho por convicción, por entrenamiento, porque teníamos las capacidades”, dijo el policía.
Aseveró que ningún elemento del GEAT sabía dónde estaba yendo, cuando se realizó la captura de Marset,
Como anécdota, señaló que los efectivos posteriormente bromeaban con que se los había mandado a morir. “Pero hoy día, ahora, sentado aquí, en una celda, donde mi imagen está deteriorada, me doy cuenta que ese policía tenía razón”, lamentó.
Entre sollozos, Ferrufino alertó que teme por la vida de su familia.
“Porque yo le aseguro que, si me da detención preventiva, no tengo miedo por mi vida, sino de mis hijas y mi familia”, dijo en la audiencia difundida por Conexión.
“Soy suficientemente profesional, soy un hombre entrenado, soy un hombre que ha dado su vida a la institución y ahora me están tomando como un número más”, agregó ante el juez.
Ferrufino era jefe de inteligencia cuando en marzo se detuvo a Marset en marzo. Pasó a ser investigado y fue aprehendido el viernes, después de que se hicieron públicas imágenes del momento en que se habrían trasladado las maletas la jornada de la aprehensión del uruguayo.
El policía fue imputado por los delitos de peculado, incumplimiento de deberes, hurto, concusión y cohecho pasivo, puesto que habría participado del retiro de las maletas de la vivienda donde se capturó a Marset y que las mismas no habrían sido inventariadas.