
La gobernadora en suplencia de Santa Cruz, Paola Aguirre, expresó este miércoles su preocupación por el incremento de la violencia y la presencia del crimen organizado en el departamento. Cuestionó la falta de efectivos policiales y las limitaciones de la Gobernación para intervenir en las decisiones operativas de seguridad.
Aguirre señaló que Santa Cruz, pese a ser el departamento más poblado del país, cuenta con poco más de 5.000 policías, frente a más de 9.000 en La Paz. Por ello, demandó una distribución equitativa de efectivos y mayor presencia policial en las calles para responder a las necesidades de la población.
“Necesitamos mayores efectivos policiales, pero también que esos efectivos salgan a las calles”, afirmó la autoridad, al insistir en la necesidad de ejecutar patrullajes permanentes, operativos estratégicos y fortalecer el presupuesto destinado a seguridad ciudadana.
Entre sus planteamientos, propuso impulsar una ruta legislativa para que el gobernador recupere las facultades que anteriormente permitían a la autoridad departamental ejercer como comandante de la Policía. Sostuvo que no es suficiente que la Gobernación destine recursos para combustible y vehículos de la Policía si no tiene atribuciones para participar en las decisiones sobre los patrullajes.
La autoridad también advirtió sobre el deterioro de la institucionalidad y la presunta penetración de organizaciones criminales en entidades públicas. Consideró que la lucha contra la delincuencia debe incluir acciones para recuperar la confianza ciudadana y garantizar que las instituciones responsables de la seguridad y la justicia cumplan sus funciones.
Asimismo, sostuvo que la inseguridad requiere una respuesta contundente de las instancias nacionales competentes, con más policías, presencia efectiva en las calles y medidas estructurales contra el crimen organizado. Advirtió que la violencia no solo amenaza a la población, sino que también afecta las actividades económicas y profundiza la crisis que atraviesa el departamento.