Bajo el penoco

La aritmética de Lula

| 2026-10-20 05:58:42

En plena campaña electoral, el presidente brasileño Lula Da Silva, expuso una particular tesis económica, una “genialidad” que sólo puede funcionar en el discurso, como todo postulado socialista. El mandatario dijo que “Mucho dinero en manos de pocos es pobreza y poco dinero en manos de muchos es riqueza”, propuesta muy sencilla, pues bastaría dividir las fortunas de los más acaudalados, para convertir a cualquier país en Suiza. Pero la realidad es menos romántica: la riqueza no consiste en repartir dinero ajeno, sino en producir bienes, servicios, empleos y oportunidades. Pero como Lula conoce que lo que dice es un mamarracho que derivó en desastres como el de Cuba y otros 60 países que abrazaron el socialismo, propone que la “riqueza” de la que habla se financie gastando más de lo que se tiene, con deudas y más impuestos. Eso es como sostener que una familia endeudada saldrá de apuros comprando más cosas y esperando que aumente su salario. El Estado no crea riqueza imprimiendo promesas: la crea el sector productivo. Y cuando el gasto desborda los ingresos, alguien paga: el contribuyente, el ahorrista o el pobre que Lula dice defender.