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Canadá, Irlanda y Japón lideran el mapa global de la educación superior

Un nuevo informe de la OCDE revela las marcadas diferencias entre los países con mayor porcentaje de graduados y aquellos que concentran el mayor volumen de profesionales.

Internacional | Redacción El Día | 2026-10-19 17:03:12

La educación universitaria y técnica de nivel superior se ha consolidado como la norma para los adultos en edad laboral en un número creciente de economías desarrolladas; sin embargo, existe una clara brecha entre las naciones con la mayor proporción de graduados y aquellas que albergan el mayor volumen absoluto de profesionales. Según los hallazgos del informe Education at a Glance 2026 de la OCDE, Canadá encabeza la clasificación mundial en porcentaje de población adulta con estudios superiores con un 64%, seguido por Irlanda (59%), Japón (58%) y Corea del Sur (58%).

El estudio, redactado por Niccolò Conte y publicado este 19 de octubre de 2026, examina la situación educativa de adultos de entre 25 y 64 años en 47 naciones, utilizando datos recopilados en 2025 (o el último año disponible) combinados con estimaciones poblacionales de las Naciones Unidas. Los resultados demuestran que el alcance del sistema educativo superior no siempre coincide con la capacidad demográfica total de los países, generando un panorama de talento global profundamente heterogéneo.

En términos de volumen absoluto, la correlación cambia de forma drástica impulsada por la escala demográfica de las potencias emergentes y consolidadas. China encabeza el volumen mundial con 152,4 millones de adultos con formación universitaria o técnica —según los datos de su censo nacional de 2020—, seguida por la India con 119,2 millones y Estados Unidos con 93 millones. De forma combinada, estos tres países concentran el 56% de los 647,1 millones de personas con estudios superiores contabilizados entre los 47 países analizados.

Pese a liderar en cifras totales, las proporciones internas en las potencias asiáticas muestran una realidad distinta, ya que solo el 18% de los adultos en edad laboral en China y el 16% en India poseen títulos de educación superior, en contraste con el 52% registrado en Estados Unidos. Por su parte, Canadá, a pesar de encabezar la lista porcentual global, ocupa el doceavo lugar en número absoluto de graduados, alcanzando los 13,7 millones de profesionales.

El liderazgo cuantitativo de Canadá encuentra su explicacion clave en la estructura de su oferta académica y en sus dinámicas migratorias. Un 25% de la población adulta canadiense cuenta con diplomas de educación superior de dos años como su máxima titulación, mientras que un 39% posee una licenciatura o posgrado; agencias oficiales como Statistics Canada atribuyen esta ventaja estratégica a la fortaleza de su sector técnico-terciario y a la constante atracción de inmigrantes altamente cualificados.

En el contexto internacional, Estados Unidos se posiciona en el octavo lugar del escalafón porcentual con un 52%, cifra que se sitúa holgadamente por encima del promedio de la OCDE del 43%. No obstante, al analizar únicamente las titulaciones de licenciatura o grado superior, la tasa estadounidense (41%) supera ligeramente a la canadiense (39%), lo que confirma que el liderazgo de Canadá radica principalmente en su elevada proporción de graduados en carreras cortas o técnicas.

Otras economías desarrolladas completan los puestos de vanguardia en la tabla de graduados: el Reino Unido y Luxemburgo registraron un 55%, Australia un 54%, mientras que Suecia e Israel alcanzaron un 51%. Noruega y Lituania se ubicaron en el 50%, seguidos por Bélgica (47%), Países Bajos, Suiza y Dinamarca (todos con 46%), Francia (45%) y Nueva Zelanda (44%), sobrepasando en todos los casos la media del organismo internacional.

La investigación recalca que, si bien el nivel de formación universitaria generalmente aumenta en función del ingreso nacional —los nueve países del estudio con un PIB per cápita inferior a 35.000 dólares registran tasas de educación superior por debajo del 30%—, la riqueza económica no es el único factor determinante. Las decisiones del modelo educativo de cada país juegan un rol primordial en el perfil laboral de su población.

Un ejemplo claro de esta disparidad es la comparación entre el Reino Unido e Italia, dos naciones con ingresos per cápita sumamente similares: mientras el 55% de los adultos británicos ostentan títulos terciarios, en Italia la cifra cae al 22%, con el agravante de que un tercio de la población adulta italiana no ha concluido la educación secundaria. Paralelamente, Japón (58%) supera ampliamente a potencias europeas de altos ingresos como Alemania (35%) y Austria (38%).

Las diferencias en la Europa central obedecen en gran medida a la sólida implantación de sistemas vocacionales y de aprendizaje profesional, los cuales capacitan mano de obra de alta cualificación sin necesidad de expedir diplomas universitarios tradicionales. Estos hallazgos evidencian que el porcentaje de graduados terciarios es una métrica valiosa, pero por sí sola no refleja la totalidad del capital humano ni las destrezas de la fuerza laboral de una nación.