
Un nuevo audio circula en redes sociales con la grabación de una conversación atribuida al asesor presidencial Fernando Cerimedo y al diputado Alejandro Reyes durante el bloqueo de 53 días. Durante la charla, el consultor argentino habla con soltura de la influencia que afirma tener en el entorno del presidente Rodrigo Paz e incluso asegura que se está encargando de Evo Morales.
"El sábado se declara estado de excepción. No me interesa. Yo le dije a Rodrigo: "Presidente, o nos caemos por inútiles o nos caemos porque hay muertos". Y si usted me pregunta, yo prefiero correr el riesgo de que haya muertos. Así de sencillo", asegura la voz atribuida a Cerimedo, en medio de una risa sórdida con su interlocutor.
El audio de la conversación dura cerca de siete minutos. Efectivamente, Paz declaró el estado de excepción la madrugada del sábado 20 de junio, luego de firmar un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) y lograr desmovilizar a un grupo importante de personas que bloqueaban junto con campesinos y afines al expresidente Morales.
En la grabación, Cerimedo también habla de su frustración por lo que dialoga con Paz y por los cambios posteriores que atribuye al actuar "tibio" del gabinete, entre cuyos miembros menciona al exministro de la Presidencia José Luis Lupo. "Entra el idiota de Lupo o entra algún idiota de estos ministros y le cambian la ecuación", asegura.
Por su parte, la voz atribuida al diputado Reyes habla de la caída del Gobierno y comparte la idea de que Paz debería actuar como el presidente de Ecuador, Daniel Noboa. Apenas termina la frase, su interlocutor le responde que el mandatario le pidió que lo "bukelice", en alusión a la forma de gobernar del presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
"¡Puta madre, no me hace caso! Entonces, yo no voy a arriesgar mi carrera profesional si no tomas decisiones", asegura. Luego hace un recuento de lo que hizo a favor del Gobierno: "Hago contacto con Estados Unidos, hago cambiar la embajada porque la embajadora es una hija de p… Fui yo quien la hizo cambiar. Fui yo el que llamó a Marco Rubio", afirmó.
Actualmente, Amanda Porter está a cargo de la embajada estadounidense en La Paz, en reemplazo de Erik Martini, quien, a su vez, sustituyó en el cargo a Debra Hevia.
"Pongo mi nombre en el Departamento de Estado, pongo mi nombre con Noboa —que nos regala gases—, pongo mi nombre con Israel para que nos traigan equipamiento táctico, consigo el avión de Argentina, me como la puteada de los diputados… ¡Si no toman decisiones, me voy!", insiste. También aclara que su labor se encuentra limitada porque no ingresa a las reuniones de gabinete, excepto cuando lo invitan.
Sin embargo, relata que participa en reuniones extraoficiales y que "le saca la mierda a los ministros y a él (Paz) le gusta. En las oficiales no entro. ¿Y quién manipula? Lupo". Asegura que "este país se gobierna a las malas" y revela que se está encargando de Evo Morales, atrincherado en el Chapare desde 2024 y quien fue un actor clave en los bloqueos de 53 días.
"A ese (Morales) me lo voy a cargar, estoy en eso (…). El día que lo agarremos me voy a despedir del país", afirma. Además, se dice dispuesto: "Me importa un carajo, me van a ir a buscar; si es la forma de liberar Bolivia, lo hacemos, me importa un carajo (…). He hecho cosas peores en Medio Oriente, imagínate acá".
De acuerdo con las versiones del Ejecutivo, el consultor argentino estuvo en la segunda vuelta electoral y acompañó a la gestión en sus primeros meses. Paz reveló el 9 de septiembre que el argentino era una persona de su confianza.
"Sí me apena, y lo quiero decir, que, habiendo depositado confianza en ese caballero, esa confianza no se haya retribuido en el sentido correcto o no se haya entendido; por eso le pido al Ministerio Público una profunda investigación de lo que sea", afirmó el mandatario en Cochabamba, luego de que Cerimedo pidiera al presidente que lo perdonara por no haberle hecho caso y continuar su relación con Nadia Beller, quien lo acusó de intento de feminicidio.
El consultor argentino se encuentra actualmente en prisión por un caso de presunto intento de feminicidio y afronta una investigación por enriquecimiento ilícito con afectación al Estado. Está recluido en la cárcel de Chonchocoro, en el espacio que fue habilitado para el exgobernador Luis Fernando Camacho durante su encarcelamiento. El ambiente cuenta con baño privado y otras comodidades.
Este es uno de varios audios que circularon en redes sociales y que, en algunos casos, fueron difundidos por Beller para evidenciar el poder y la influencia que ejercía su expareja en el Gobierno de Paz.