
Los precios internacionales del petróleo cerraron al alza este lunes, impulsados por los ataques reivindicados por los rebeldes hutíes contra Arabia Saudita, que dejaron 13 muertos y más de 300 heridos, según el balance difundido. La escalada militar aumentó la preocupación por una posible interrupción prolongada de los envíos de crudo desde uno de los mayores productores mundiales.
El Brent del mar del Norte, referencia para
buena parte del mercado internacional, subió 1,93 dólares, equivalente al 1,8%,
hasta los 106,65 dólares por barril, su cotización más alta desde el 15 de
septiembre. El West Texas Intermediate (WTI), referente estadounidense, ganó
1,89 dólares, un 2%, y terminó la jornada en 93,74 dólares.
Los ataques comenzaron el sábado con una
ofensiva contra el aeropuerto internacional de Riad, cuya autoría fue
reivindicada por los hutíes, un movimiento armado alineado con Irán. El domingo
se registraron nuevas incursiones y el lunes por la noche nuevas explosiones
sacudieron la capital saudí, lo que llevó a las autoridades a enviar alertas a
los teléfonos de los residentes para que buscaran refugio.
La preocupación de los mercados se centra en
la vulnerabilidad de las instalaciones petroleras saudíes y en el riesgo de que
la violencia se extienda a puntos estratégicos para la producción, el
transporte y la exportación de hidrocarburos. Aunque las refinerías del país
continuaban operativas, algunas instalaciones habían sido cerradas
temporalmente tras la interrupción de un oleoducto que conecta con el mar Rojo.
El analista Andy Lipow, de Lipow Oil
Associates, advirtió que la infraestructura energética saudí permanece expuesta
a nuevos ataques. Entre los puntos sensibles mencionó Yanbu, puerto del mar
Rojo donde desemboca el oleoducto Este-Oeste y que alberga importantes instalaciones
de refinación. Esta terminal adquirió relevancia durante el conflicto regional
como alternativa para transportar petróleo sin depender exclusivamente del
estrecho de Ormuz.
La tensión también se agravó en esa vía
marítima, por donde transita una parte fundamental del comercio mundial de
hidrocarburos. La Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido
(UKMTO) informó de tres ataques contra buques durante el fin de semana en el
estrecho de Ormuz y el golfo de Omán. Entre los incidentes reportados figuran
un petrolero alcanzado por un dron cerca de Sohar, en Omán, y otro buque que
sufrió daños mientras navegaba por el estrecho.
Los nuevos incidentes amenazan con frenar la
recuperación de las exportaciones petroleras de Oriente Medio observada en
septiembre. Para los operadores, la posibilidad de que se prolonguen las
interrupciones o aumenten los riesgos para los barcos mercantes introduce una
prima de riesgo en las cotizaciones, incluso sin que se haya confirmado una
paralización generalizada del suministro.
Bjarne Schieldrop, analista de materias primas
de SEB, señaló que la aparente normalización de las exportaciones a través de
Ormuz se deterioró durante la semana anterior. A su juicio, los ataques contra
Arabia Saudita agravaron la incertidumbre y contribuyeron al encarecimiento del
crudo. También advirtió que la defensa simultánea de instalaciones petroleras,
bases militares, aeropuertos y otros objetivos estratégicos representa un
desafío creciente para las autoridades de la región.
El inversor Louis Navellier anticipó que la
ofensiva contra el aeropuerto de Riad podría provocar una intensificación de
las represalias saudíes contra los hutíes en Yemen. Una escalada de ese tipo
elevaría el riesgo de nuevos ataques contra instalaciones energéticas y rutas
comerciales, con consecuencias potenciales para los costos del transporte, los
combustibles y otras actividades dependientes del petróleo.
La subida de los precios se produjo pese a los
anuncios del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre nuevas
exportaciones de diésel ruso y un supuesto alto el fuego energético entre Rusia
y Ucrania. Trump afirmó el domingo que ambos países habían acordado suspender
los ataques contra sus respectivas infraestructuras energéticas, aunque el anuncio
generó dudas entre los analistas sobre su alcance y cumplimiento efectivo.
Trump también aseguró haber negociado la
entrega de diésel ruso a los mercados internacionales, una medida que podría
contribuir a aliviar algunas presiones sobre la oferta. Sin embargo, los
expertos consultados por la agencia AFP expresaron cautela sobre la capacidad
de esa alternativa para compensar los riesgos derivados de la crisis en Oriente
Medio. La disponibilidad de combustibles depende no solo de la producción, sino
también de la seguridad de las rutas de transporte y de las condiciones
comerciales.
La evolución del petróleo dependerá de la intensidad de los ataques, de la respuesta militar saudí y de la seguridad de las principales rutas marítimas. Una interrupción prolongada de los flujos de crudo podría mantener los precios elevados y trasladar nuevas presiones a los mercados de combustibles, el transporte y la producción industrial. Por el contrario, una reducción de las hostilidades y la continuidad de las exportaciones podrían moderar la prima de riesgo incorporada en las cotizaciones.