
La sentencia por coacción a la Justicia quedó firme tras agotarse los recursos. La orden alcanza al hijo del expresidente que hizo campaña en Washington contra los jueces brasileños y llega diecisiete días antes de la segunda vuelta que enfrentará a su hermano Flávio con Lula da Silva
Moraes sostuvo que, rechazados los últimos recursos, el proceso adquirió la condición de cosa juzgada y la sentencia es inapelable. Hace dos semanas, el tribunal había desestimado por unanimidad la última apelación de la defensa y confirmado un régimen inicialmente semiabierto. A la pena se suma una inhabilitación política de ocho años, que le impide presentarse a cargos públicos hasta 2038.
La decisión coincide con el momento más sensible de la campaña. Flávio Bolsonaro, senador y hermano del condenado, fue el candidato más votado el domingo pasado, con el 47%, y disputará el 25 de octubre la presidencia con Lula, que obtuvo el 45% y aspira a la reelección. Eduardo participa activamente en la campaña de su hermano y ha insinuado que aspira a la cancillería si este gana.
El caso nace de la ofensiva diplomática que Eduardo Bolsonaro desplegó desde comienzos de 2025, cuando se instaló en Estados Unidos y dejó su escaño en la Cámara de Diputados. Alegó una persecución política y judicial. Su objetivo era conseguir el respaldo de la Administración de Donald Trump para su padre, juzgado entonces por intentar revertir la derrota electoral de 2022 frente a Lula.