Bajo el penoco

Mari (aca)

| 2026-10-02 00:10:00

Eso es lo bueno de la democracia. Permite a todos la libertad de expresión, incluso para salir en defensa de un sujeto como Róger Mariaca, que pese a todo no deja de ser un pobre tipo, un tonto útil, grotesco y servil que ni siquiera sabía esconder la plata que robaba y la guardaba en bolsas negras dentro de su propia casa. Según el gobierno, Mariaca había montado una organización criminal dentro de la Fiscalía, pero no le daba el cuero para tanto y más bien era un acaparador, un agiotista del crimen que no dejaba escapar nada que llene sus ávidos bolsillos. Como perro callejero, todo le servía, así sea recibir la coima de un capo de la droga, extorsionar a los propietarios de propiedades avasalladas, recibir sobornos de violadores o cobrarle a un maleante de poca monta. Era el mejor de todos los funcionarios, cuya principal “virtud” es no tener escrúpulos y carecer del mínimo de sensibilidad frente a los que caen en desgracia o enfrentan algún apuro. Disfrutaba del placer de tener el destino de las personas en sus manos. Algunos dicen que ha sido el gobierno de Trump el que nos ha librado de semejante “aca” (sin acento). Pero la democracia que tenemos no nos permite reconocerlo y mucho menos agradecerlo. Eso sería ser “vendepatria”.