
La UEFA confirmó la recepción de una cantidad sustancial de documentos enviados por el Real Madrid en relación con el ‘caso Negreira’ y señaló que los tendrá en cuenta dentro de la investigación que mantiene abierta sobre el FC Barcelona y los pagos realizados durante años a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA).
Tras conocer la decisión del organismo europeo, el Real Madrid emitió un comunicado en el que expresó su expectativa de que la investigación avance “con la máxima celeridad hasta su completa conclusión”.
El club madrileño destacó que la documentación presentada ante la UEFA contiene “abundante documentación y evidencias” sobre hechos que, según su interpretación, son de “extraordinaria gravedad” y que afectarían a la integridad de la competición y a la confianza en el sistema arbitral.
“Consideramos imprescindible que, una vez que UEFA dispone de esta documentación, la investigación avance con la máxima celeridad hasta su completa conclusión y que los órganos competentes adopten las decisiones que correspondan conforme a la gravedad de los hechos acreditados”, señaló el Real Madrid.
El conjunto blanco también aseguró que continuará colaborando con la UEFA y que ejercerá las actuaciones que estén a su alcance para contribuir al esclarecimiento de los hechos. El club considera que estos deben ser analizados bajo los principios de integridad, transparencia y juego limpio que rigen el fútbol europeo.
Por su parte, la UEFA confirmó oficialmente que recibió los documentos enviados por el Real Madrid. “La UEFA puede confirmar que ha recibido del Real Madrid una cantidad sustancial de documentos relacionados con la investigación en curso sobre el Barcelona y el asunto que involucra a José María Enríquez Negreira”, indicó el organismo europeo, que añadió que el material será considerado dentro de sus pesquisas.
El ‘caso Negreira’ gira en torno a los pagos realizados por el Barcelona a sociedades vinculadas al exvicepresidente del CTA durante varios años. Según la investigación de la Fiscalía, los desembolsos superaron los siete millones de euros entre 2001 y 2018 y existe la sospecha de que pudieron buscar influir en el estamento arbitral.
El Barcelona, por su parte, sostiene que los pagos correspondían a informes y asesoramiento técnico sobre árbitros.