Bajo el penoco

Sobre llovido, mojado

| 2026-10-01 06:05:29

Estados Unidos está evaluando prohibir sus exportaciones de diésel y esa es una pésima noticia para Latinoamérica. Para Bolivia es una amenaza catastrófica, pues el país no termina de pagar las consecuencias de decisiones equivocadas tomadas en casa. El país importa más del 90% del diésel que consume. Con las arcas nacionales sin dólares y las reservas en mínimos históricos, el verdadero problema no será pagar más caro, sino directamente quedarse sin combustible. Europa podrá competir con chequera en mano para comprar en Asia, pero Bolivia no tiene cómo dar esa pelea. Atribuir las interminables filas de camiones o la falta de carburantes a la coyuntura externa es una excusa cómoda. Si la medida estadounidense se concreta, solo profundizará una escasez que ya sufrimos hace tiempo. Sobre llovido, mojado: a la crisis energética autoinfligida se le suma ahora este golpe externo, amenazando con paralizar la siembra, frenar el transporte y disparar el costo de vida de las familias bolivianas.