El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, ha confirmado que Bolivia no tiene intenciones de recibir ayuda de Estados Unidos para luchar contra el crimen organizado, pese a que existen evidencias de que el territorio nacional prácticamente está tomado por grandes mafias que causan zozobra todos los días. Paredes dice que es suficiente la cooperación que está recibiendo de Brasil, aunque los resultados están muy lejos de ser alentadores, no sólo porque el tamaño del problema es muy grande, sino porque nuestra policía no tiene los medios indispensables y peor aún, sus cuadros están completamente penetrados por los cárteles. Estados Unidos ha estado insistiendo para que Bolivia se deje ayudar porque conoce perfectamente la situación, pero la respuesta del gobierno ha pasado de la ambigüedad a la sospecha. Por ahora, Washington ha apelado a la diplomacia para hacer conocer su preocupación aunque Donald Trump también advirtió que cuando se trate de actuar no será muy cortés. En Venezuela ya lo demostró.