
Vecinos y comunarios de distintas comunidades cercanas al vertedero municipal San Miguel de los Junos en la ciudad de Santa Cruz, expresaron su preocupación ante la posibilidad de que las lagunas donde se acumula el lixiviado presenten un eventual rebalse.
Los pobladores de Usurí, Pantano, San Miguel de los Junos, Santa Fe y La Peña señalaron que no cuentan con información oficial sobre el estado actual de las lagunas y solicitaron a las autoridades municipales realizar una inspección técnica para verificar su funcionamiento y determinar si existe riesgo de desborde.
Según los comunarios, un eventual rebalse del lixiviado podría extenderse hacia canales ubicados en la zona de Pantano y generar preocupación por una posible afectación a fuentes de agua utilizadas por habitantes de las comunidades y sectores aledaños.
“Tenemos la preocupación de que ese lixiviado rebalse y se extienda hacia la comunidad Pantano y llegue hasta nuestra comunidad Usurí”, manifestó uno de los comunarios.
Los vecinos también indicaron que entre las comunidades de Usurí y Pantano existirían más de 30 pozos de agua particulares, además de otras fuentes utilizadas por pobladores de comunidades y barrios cercanos.
Ante esta situación, pidieron a las autoridades municipales verificar las condiciones de las lagunas, establecer si existe algún riesgo de rebalse y brindar información oficial a los habitantes de la zona sobre las medidas de prevención y control que se están aplicando en el vertedero.