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Tensiones entre México y EEUU por la “narcopolítica” entran en campaña

Trump endurece sus críticas a México por el narcotráfico y la corrupción mientras Claudia Sheinbaum defiende la soberanía de su país. La disputa coincide con los procesos electorales que ambos gobiernos enfrentan en los próximos meses.

Internacional | Agencias | 2026-09-21 22:29:00

Las tensiones entre México y Estados Unidos por el narcotráfico y la presunta infiltración del crimen organizado en la política mexicana han entrado de lleno en la agenda electoral de ambos países, con Donald Trump endureciendo sus cuestionamientos y Claudia Sheinbaum rechazando las acusaciones de Washington.

La Administración Trump presentó esta semana ante el Congreso estadounidense un informe en el que sostiene que México debe hacer más para frenar el tráfico de drogas y detener y procesar a funcionarios que hayan colaborado con los carteles.

El Gobierno mexicano respondió que conoce sus problemas y está tomando medidas para enfrentarlos, pero pidió a Estados Unidos no juzgar a México desde el exterior ni utilizar sus problemas internos para intervenir en su política.

El enfrentamiento se produce a menos de 50 días de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre, en las que los republicanos buscan conservar el control del Congreso y respaldar la agenda legislativa de Trump.

En México, el oficialismo encabezado por Sheinbaum y Morena también se prepara para un proceso electoral. Las elecciones de medio término están previstas para junio de 2027 y definirán la composición del Congreso, además de numerosos cargos estatales.

Trump ha convertido a México en uno de sus temas recurrentes durante su carrera política, especialmente en asuntos relacionados con migración, narcotráfico y seguridad fronteriza. En esta ocasión, la Casa Blanca ha incorporado con mayor fuerza el concepto de "narcopolítica" para referirse a la supuesta penetración del crimen organizado en las instituciones mexicanas.

Sheinbaum y Morena han respondido defendiendo la soberanía mexicana y planteando que la cooperación bilateral debe basarse en la reciprocidad y el respeto. La presidenta también ha reclamado a Washington que actúe contra las redes de distribución y lavado de dinero que operan en Estados Unidos y contra el tráfico ilegal de armas hacia México.

La acusación estadounidense contra el exgobernador de Sinaloa Rubén Rocha, de Morena, por una supuesta colaboración con el crimen organizado profundizó la disputa. El caso fue utilizado por sectores opositores mexicanos para cuestionar al oficialismo y alimentar las acusaciones de una presunta relación entre dirigentes políticos y organizaciones criminales.

Sheinbaum cuestionó la actuación de Washington y sostuvo que detrás de algunas de estas acciones existen intereses políticos. La presidenta también ha advertido sobre posibles intentos de influir en el proceso electoral mexicano mediante acusaciones y presiones provenientes de Estados Unidos.

Al mismo tiempo, el Gobierno mexicano ha impulsado acciones contra funcionarios señalados por posibles vínculos con organizaciones criminales. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, encabeza una estrategia contra el crimen organizado que ha derivado en detenciones de funcionarios municipales vinculados con el oficialismo.

Morena también ha reforzado sus controles internos de cara a las elecciones de 2027. El partido busca revisar los antecedentes de sus candidatos y sus movimientos financieros para reducir el riesgo de que personas relacionadas con actividades delictivas lleguen a cargos de elección popular.

Pese a estas medidas, las presiones desde Washington continúan. La cancelación de visas a varios políticos mexicanos y las nuevas exigencias estadounidenses mantienen abierta la discusión sobre el alcance de la cooperación bilateral y el límite entre la lucha contra el narcotráfico y la injerencia política.

La disputa también ha comenzado a aparecer en los actos políticos estadounidenses. Durante una convención republicana en Dallas, el vicepresidente J. D. Vance respondió duramente a un manifestante que ingresó con una bandera mexicana, en un episodio que volvió a colocar a México como un elemento de movilización dentro del discurso político del Partido Republicano.