
La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) ha decidido tomar un rol protagónico para sacar a este sector de la situación de colapso en el que actualmente se encuentra con declive de la producción, solo un taladro en operaciones, miles de despidos y fuga de talentos.
Ante este panorama plantean medidas urgentes para dar confianza a las empresas, seguridad jurídica y una nueva ley de hidrocarburos que permita la llegada de inversiones. Enfatizan que las empresas actualmente presentes en Bolivia cuentan con profesionales y equipos para encarar la transformación que se requiere.
En los últimos años se ha menospreciado y relegado a las empresas que integran la cadena hidrocarburífera en la agenda pública sectorial y esa es una de las causas de la crisis actual, enfatizó Zulema Espejo, vocera de la CBHE. “No solo estamos ante una crisis energética, sino ante una crisis de toda industria hidrocarburífera nacional”, enfatizó Espejo.
Orlando Vaca, integrante del directorio de la CBHE, le puso cifras a esta situación dramática. Hasta el 2025 hubo 6.000 despidos en el sector y solo en este año ya van 2.000. La cámara, que aglutina a las empresas nacionales e internacionales del sector, tenía antes un centenar de afiliados y actualmente cuenta con la mitad. Incluso algunos están pensando salir del país el próximo año si las condiciones no mejoran. “Se nos están yendo a otros países profesionales, equipos y actividades. Los pocos que se han quedado están evaluando si se quedan o se van en 2027”, agregó Vaca, quien está vinculado desde hace 32 años al sector. Añade que a nivel regional hay unos 110 taladros operando en tierra, 50 de ellos en Argentina y solo uno en Bolivia.
En su mejor momento, hace poco más de una década, en el país había unos 24 taladros en operaciones en simultáneo y hoy solo hay uno, enfatiza Mariano Ferrari, presidente de la CBHE. Agrega que para dar un impulso se requiere que haya unos 20 taladros trabajando. Añade que perforar un pozo en el Subandino Sur requiere una inversión de $us 100 millones, sin resultados positivos garantizados y por ese se requiere generar las condiciones necesarias para llegada de nuevas inversiones.
Ante este escenario de crisis, el gobierno y la industria hidrocarburífera deben trabajar juntos con mucha celeridad, eficiencia y compromiso, enfatiza Ferrari, al remarcar de que sin energía no hay desarrollo.
Entre los factores para reimpulsar al sector, Ferrari menciona que se debe lograr que exista confianza de todos los actores para invertir en Bolivia, sin excesiva burocracia y con respeto a los contratos firmados.
Insistió en que si se generan las condiciones el capital llega y en esa línea mencionó el caso de Venezuela que hasta hace poco no era atractiva y actualmente se ha convertido en un foco de atracción para la inversión extranjera.
“Se requiere una ley de hidrocarburos que haga atractivo invertir. Potencial en hidrocarburos existe. Los técnicos de las industrias coinciden que en Bolivia hay mucho petróleo y gas por descubrirse, pero para eso es necesario invertir y hacer pozos”, remarcó el presidente de la CBHE. “En términos médicos diríamos que estamos como industria en terapia intensiva”, puntualizó Ferrari al referirse a la urgencia de los cambios.