«El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán» (Salmo 85, 11).
Al leer a principios de este mes en Bajo el Penoco que la “justicia social” es un eufemismo (El Día, 01/09/2026), naturalmente me chocó, porque la justicia social es también una gran preocupación de la Iglesia Católica. El Catecismo de la Iglesia Católica dedica un capítulo al tema.
Sin embargo, el argumento expuesto coincide perfectamente con los argumentos que he planteado contra el Movimiento al Socialismo en mi columna. Bowles explicó: “El socialismo es control centralizado y forzado de los medios de producción. No existe un ‘socialismo moderado’, pues toda intervención sobre la propiedad privada adquirida pacíficamente es un paso hacia esa coerción. Aceptar eufemismos como ‘justicia social’ o ‘economía mixta’ solo confunde sobre el destino final de ese camino. Bolivia es la prueba palpable”.
Después salió en El Deber el excelente artículo de Antonio Saravia: “Otra vez el cuento de la ‘justicia social’” (14/09/2026). Reaccionando a la declaración del ministro de Economía: “Bolivia avanza hacia la estabilidad económica con justicia social”, argumenta que “Bolivia no avanza en absoluto”, y explica cómo “la ‘justicia social’ genera discriminación, castiga al que se esfuerza, destruye incentivos productivos y termina fragmentando a la sociedad. No exagero: el concepto de ‘justicia social’ destruye sociedades rápida y furiosamente”. Sus argumentos me convencen.
Siendo yo pastor de la Iglesia, abrí el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia en mi computadora e hice algunas búsquedas. La palabra “justicia” aparece 232 veces. La palabra “social” aparece 974 veces. Pero la combinación “justicia social”, irónicamente, no apareció ni una vez. ¡Qué sorpresa!
El Compendio desarrolla los principios de la justicia según la Doctrina Social de la Iglesia: 1) la dignidad de la persona creada por Dios; 2) la subsidiariedad, por la que se favorece el protagonismo del individuo y de los organismos locales sobre lo estatal; 3) el derecho a la propiedad privada y el destino universal de los bienes; y 4) la solidaridad cristiana.
Después abrí el Catecismo y encontré nueve referencias a la “justicia social”, todas juntas en el capítulo ya indicado. Obviamente, esta frase significa algo muy diferente para la Iglesia Católica que para los socialistas. Y así es, porque la Iglesia rechaza toda forma de coerción para lograr la justicia, explicando: “La sociedad asegura la justicia social cuando realiza las condiciones que permiten a las asociaciones y a cada uno conseguir lo que les es debido según su naturaleza y su vocación. La justicia social está ligada al bien común y al ejercicio de la autoridad” (Catecismo 1928).
“Las diferencias entre las personas obedecen al plan de Dios, que quiere que nos necesitemos los unos a los otros. Deben alentar la caridad” (1946).
“Ninguna legislación podría por sí misma hacer desaparecer los temores, los prejuicios, las actitudes de soberbia y de egoísmo que obstaculizan el establecimiento de sociedades verdaderamente fraternas. Estos comportamientos solo cesan con la caridad, que ve en cada hombre un ‘prójimo’, un hermano” (1931).
“La justicia social solo puede ser conseguida en el respeto de la dignidad trascendente del hombre” (1929).
Los marxistas, predicando la lucha de clases para imponer la justicia social, han cometido terribles atrocidades para luego establecer un sistema económico que no funciona. En el Perú, llamaron “Sendero Luminoso” a lo que fue un pozo oscuro, asesinando a más de 30 mil personas, incluidos misioneros y autoridades electas. Parafraseando a Jesús: «Cuando un ciego guía a otro ciego, caerán a un pozo ciego» (Mt 15, 14). Así es el socialismo.
La preocupación por la justicia es un tema transversal en la Biblia, pero en ninguna parte vamos a encontrar la frase “justicia social”. Jesús propuso otra realidad que no es ningún eufemismo: el Reino de Dios.
«El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia» (Mc 1, 15).
Querido lector, que Dios te bendiga.