
En un contexto donde los carburantes suben de precio a nivel internacional, multiplicando el monto de diferencial que debe cubrir el Estado boliviano, el Gobierno reveló que esa subvención le cuesta 55 millones de dólares a la semana al país y que trabaja en sacar esa subvención, para priorizar los recursos en inversión.
“El propio gobernador de Santa Cruz me ha dicho y lo dijo públicamente: ‘bueno, Rodrigo, presidente, hay que sacar el subsidio para los combustibles". Estamos trabajando en ello”, aseveró el presidente Rodrigo Paz en un acto el martes.
El mandatario planteó el dilema “subsidio o futuro”, poner la plata en las obras que realmente se merecen o gastar el dinero cada semana en subsidio.
En tanto, el voceropresidencial José Luis Gálvez precisó que el costo de la subvención asciende actualmente a 55 millones de dólares por semana y atribuyó el incremento del costo de adquisición de combustibles a condiciones externas.
"Para ponerlo en dimensión, esos 55 millones resolverían el problema de todos los establecimientos educativos y todos los problemas que tienen los hospitales de tercer nivel en Santa Cruz de la Sierra. Resolverían un gran problema.55 millones de dólares es lo que costaría, en gran medida, una carretera, por ejemplo, la que está entre Okinawa y Los Troncos, y nos lo gastamos en una semana", enfatizó.
En este contexto, el Gobierno elevó a 6.000 millones de bolivianos el monto asignado por el Tesoro General de la Nación para sustentar el subsidio, lo cual significa el séxtuple de la cifre inicialmente prevista en julio de 1.000 millones.
"Cada vez es más caro comprar combustible afuera”, afirmó el vocero, quien remarcó que el Gobierno considera urgente debatir la continuidad de la subvención. Denunció que existen personas que se aprovechan del diferencial generado por los precios subvencionados mediante la reventa, el mercado negro y el traslado de combustibles fuera del país.
Frente a esa situación, sostuvo que el Ejecutivo debe definir si mantiene la subvención bajo las actuales condiciones o si establece una política que permita atender a los sectores más vulnerables y proteger el poder adquisitivo de la población.
Paz, por su parte, sostuvo que las decisiones deben adoptarse “paso a paso” y con mecanismos de apoyo para quienes resulten más afectados.
El tema de la subvención también se tomó en cuenta en el acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En el mismo se plantea eliminarlo en 2027. Sin embargo, el ejecutivo aclaró que esto vendría acompañado con medidas sociales, que podrían ser un bono.